En lo que va de la semana varios indicadores parecen demostrar lo contrario. Suba de precios, caídas en el nivel de consumo y retracción en la actividad de la construcción dejan un sabor amargo.
Cuando uno lee metódicamente los diarios por estos días puede sorprenderse de la cantidad de datos que surgen y que funcionan como indicadores económicos del argentino promedio. ¿Sensación térmica a nivel de bolsillo?: bajo cero .

 

Un dato fuerte es el costo de vida, en otras palabras, cuánto le cuesta vivir hoy a cualquiera de nosotros en este país. Lo último que se sabe –y son cifras del Indec!- es que entre junio del 2007 y junio del 2008 el costo de vida subió un 9,3% en Argentina y que en el mismo período los precios en supermercados crecieron casi un 5%.
De más está decir que los analistas privados posicionan su índice mucho más arriba –ubican el aumento en el costo de vida cerca del 27% -. Seguramente la clase trabajadora está mucho más de acuerdo con estas últimas mediciones. Ni hablar del “stress de bolsillo” que se produce cuando uno vuelve del supermercado con el carrito medio vacío en vez de medio lleno.
Existen otros dos indicadores importantes para medir la actividad económica de un país: el índice de construcción y el consumo.
Ya hemos dicho que el consumo está de capa caída: entrevistas personales a gerentes de supermercados y almacenes demostraron que una familia que antes realizaba compras contínuas hasta fin de mes, hoy llega con dinero sólo hasta el 12 o el 13, a partir de allí las ventas caen.
En cuanto a la construcción, la actividad volvió a resentirse en junio cuando demostró una caída del 8,8% respecto de lo hecho en mayo y de un 6,6% si se la compara con la actividad constructora de un año atrás.
Muchas cosas incidieron negativamente para llegar a esto, como la lucha entre el gobierno y el campo por las retenciones. Y es que la economía es una ciencia social: la hacemos entre todos, día a día, con nuestras pequeñas inversiones, gastos y hasta con nuestro malhumor. Cada uno de nosotros es un pequeño indicador de la realidad.

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