Esta vez es Cobos el centro del debate. Un Cobos que ganó puntos ante la hinchada argentina cuando votó en contra a las retenciones colgándose el título de “hombre responsable y comprometido que sólo piensa en el futuro del país” y el Cobos de las últimas semanas,

que está caminando las provincias y llegará hasta Brasil, aceitando el motorcito que él supone lo llevará a las presidenciales del 2011.
¿No sabe Julio Cobos que ya le hizo daño considerable a la imagen del gobierno nacional al tomar su propia decisión y mostrar la quiebra que existe en el sistema político?
¿No sabe Julio Cobos que pavoneándose con radicales, concertadores, ex K, etc. etc. lo único que logra es ampliar esa brecha ante la opinión pública?
¿No sabe Cobos que el país está en un camino sinuoso en el que en un mes podría decidirse si entramos en un nuevo ciclo recesivo o la economía comienza a estabilizarse de nuevo?

Para quienes no lo han pensado aún, todo eso depende de una palabra pequeña pero poderosa: confianza.
Si la ya falta de confianza en el gobierno de Cristina aumenta, el porvenir no será bueno. En cambio, si todas las fuerzas políticas –incluyendo a Cobos y los ruralistas, algunos de los cuales están recibiendo ofertas de partidos- decidieran… no digamos fortalecer pero al menos apoyar al gobierno en su búsqueda de nuevo rumbo, tal vez la solución llegase mucho más rápido.
Pero hay que dejar ambiciones personales de lado, claro. Y se sabe que eso no siempre es fácil.

Deja un comentario