QuímicaUna de las palabras más utilizadas en el mundo de las relaciones, en los últimos tiempos, es “química”. Se supone que engloba todo aquello que nos pasa con otra persona, cuando apenas la conocemos, y que nos genera algo. Para algunos, es ese “halo invisible” que se genera entre un hombre y una mujer sin que medien demasiadas explicaciones; para otros es “cuestión de piel”; y también están los que lo sienten como una “armonía de pensamientos y sensaciones compartidas”.

 

Elijan la definición que elija, la química es algo que realmente sucede. Si no, imaginémonos en un sitio cualquiera –una fiesta, el trabajo, una reunión- rodeado de personas. Descubriremos que unas pueden resultarnos más agradables que otras… ni hablar cuando “esa” persona en particular hace la diferencia. ¿Magia? ¿Milagro? ¿Los planetas que se alinearon en el momento justo en que los dos nos mirábamos?
Para muchos científicos tiene que ver realmente con una química corporal.

La teoría indica que cada uno de nosotros despide un olor único y personal, que no es detectado por los sentidos, pero que cuando encuentra a “esa” persona que es capaz de sentirlo… bueno, algo despierta muy dentro.

La buena noticia del día, para chicos y chicas, es que esa química puede ser creada… en gran parte.
Los ingleses lo llaman “rapport” y es la posibilidad de crear esa sensación de pertenencia o de reconocimiento con otra persona. Los maestros del rapport tienen larguísimas recetas que van desde crear perfumes especiales hasta lecciones de oratoria para lograr una voz sensual.

Particularmente, creo que uno simplemente debe dejarse fluir ante la gente. Cada uno de nosotros tiene una forma única de ser que llamará la atención y gustará a esa persona “única” también. Todo lo demás: miradas, música suave, charlas que desnuden el alma, momentos inolvidables, paseos a la luz de la luna… lo dejo a su elección. Suerte. Ana.-

eldivandeana@vosopinas.com

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