Historia de la NavidadNavidad es mucho más que la fecha en la que celebramos el nacimiento de Jesús, es un tiempo para compartir, para vivirlo con los afectos y en paz interior.

Sin embargo, hay mucho que no sabemos en torno a la “navidad” como por ejemplo que varios de los ritos vienen de una mezcla de tradiciones paganas. Aquí te contamos algunas.

 

Para empezar, en la antigüedad se desconocía la fecha exacta en la que había nacido Jesús. Se sabía que debía ser la época en que se iniciaba el pastoreo porque nació en un pesebre… y fue recién en el año 334 que el Papa Julio I dictaminó que el niño Dios había nacido el 25 de diciembre, y punto.

Sin embargo no fue una fecha escogida al azar ya que coincidía con festejos y peregrinaciones que hacían las antiguas civilizaciones vikingas, romanas y orientales en que se festejaba el solsticio de invierno. De allí que el nacimiento de Jesús se asimiló al retorno del sol, al regreso de la luz.

La tradición de poner el pesebre data del año 1223, cuando San Francisco de Asís unió a los vecinos de una villa italiana en torno a un pesebre para celebrar la misa de gallo. La idea se propagó rápidamente y se tornó en una costumbre religiosa.

La historia del pino de navidad también viene desde muy lejos.

Muchos pueblos antiguos rendían culto a un puñado de árboles considerados sagrados por distintos motivos. El más común fue el roble, pero con el devenir del cristianismo se lo cambió por el abeto, pues, según los misioneros, la forma triangular de su enramada correspondía al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Este “tres” mágico caló muy bien en todas partes al ser un número venerado por muchos pueblos miles de años antes de la venida de Jesús. De esta manera se impuso el abeto que con el correr de los siglos fue reemplazado por el pino.

Durante estas fechas festivas se los adornaba con piedras pintadas y telas de colores, con el propósito de “vestir” a los árboles que se habían quedado “desnudos” tras el otoño, y lograr que el “espíritu” que se les había escapado con el frío regresara a dar sus frutos en primavera.

Como sea, la Navidad es un tiempo para vivirlo en paz y con los seres queridos.

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