El TombaGodoy Cruz de Mendoza, inauguró esta nueva etapa del torneo grande del fútbol argentino y, si bien no fue la mejor demostración del equipo bodeguero, se puede decir que salvo la ropa, gracias al arquero Nelson Ibáñez quien en el último minuto le tapo un penal a Luchetti. El motivo de la expresión es que en el termino general del partido fue superado por el taladro.

Godoy Cruz comenzó con una actitud ofensiva generando un par de jugadas que prometían un buen espectáculo y el gol convertido por Leonardo Sigal a los 13 del primer tiempo, pero poco tardó el equipo bonaerense para hacerse dueño de las acciones, bien parado en defensa y con gran generación de fútbol entre Erviti, Bertolo y Fernández.

El final del primer tiempo los encontró con un justo empate , dado que a los 23 empató el uruguayo Santiago Silva, pero se insinuaba el mejor orden del equipo visitante.

En el segundo tiempo Cocca debió realizar algunos ajustes dado que el planteo de Banfield era arrollador ante un impreciso Expreso, pero poco resultado le generaron los mismos, a tal punto que el trámite del partido erigió a Ibáñez como la figura, que a los 45 minutos le atajo un penal a Cristian Luchetti.
El equipo mendocino no jugó bien, pero rescató un punto que al final del campeonato será valorado en la lucha por la permanencia.

Como dato interesante el penal atajado por Ibáñez, se suma a los cuatro que contuvo en el cuadrangular de Tandil, que le permitió a los de Mendoza coronarse campeón.

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