Néstor Kirchner, equivocación o estrategiaLuego de las elecciones llevadas a cabo en la provincia de Catamarca, en las que el Frente Cívico liderado por el radical Brizuela derrotara al Justicialismo, muchas son las lecturas políticas que se han realizado con distintas visiones.

Algunos afirman que fue un error de Néstor Kirchner haber viajado a dicha provincia a apoyar a los candidatos del derrotado Frente Justicialista, a lo que el ex Presidente contestó en un acto en Bs.As. que: “Estuve escuchando y leyendo que nosotros sufrimos una fuerte derrota en Catamarca y que yo no tendría que haber ido . Voy a ir hasta el último pueblito que necesite que vayamos a apoyar este movimiento transformador”.

Por otra parte, y ante el análisis acerca de una derrota fuerte, el mismo contestó: que el Peronismo mantuvo en las elecciones el nivel de votos histórico del partido resaltando que el partido que se alzó con la victoria “perdió 17 puntos” en los últimos dos años, agregando que la Coalición Cívíca obtuvo apenas el 3 por ciento de los votos y el PRO no tocó el dos.

Con estos elementos, y a la luz de los resultados de los últimos años, debemos preguntarnos si Nestor Kirchner se equivoca o acierta con estas medidas obstinadas, que en muchos momentos lo expone, quizás sin necesidad.

En algo vamos a coincidir todos, es el único político que ha roto algunos mitos que figuran en los manuales de los viejos políticos casi con fuerza de Ley.

El primero es el de enfrentarse públicamente con los medios de comunicación. En la jerga política siempre se manifiesta que no hay que enfrentarse con ningún medio porque “tienen el micrófono y te pueden bajar de un plumazo”, algo a lo que hace caso omiso permanentemente al enfrentarse, en especial con los grupos mas concentrados, o séa los que tienen mas poder.

El segundo aspecto destacable (mas allá de compartirlo, o no), es la manera activa, proactiva o de sobreactuación, según califican muchos de llevar a cabo el desempeño político, que contrasta con la vieja idea acerca de que hay que regular el aire, porque la gestión se hace larga, debiéndose llegar lo mas intacto posible al final.

Tercero, y relacionado con el anterior, la permanente apertura de frentes de conflicto. Mientras los viejos consejos de la política aseguran que hay que mantener la calma aun a costo alto, mandando “la tierra bajo la alfombra”, el patagónico inauguró una frenética manera de enfrentarse a las distintas corporaciones y dirigentes para el logro de sus objetivos. Destacándose el permanente hostigamiento al vicepresidente, a tal punto que lo termina ubicando como mártir.

El cuarto aspecto es posible que no sea compartido por todos. Mientras algunos aseguran que los logros de éste gobierno han sido fruto del azar, mas que de la puesta en práctica de un proyecto. En el entorno mas cercano al sector aseguran que todos los pasos han sido fríamente estudiados, más allá de que algunos les haya costado mas imponerlos.

Hechos, no palabras

Ahora bien, mas allá de lo que opine cada uno, los mas importante es consultar con la realidad, con los hechos, y al respecto hasta el momento no le ha ido tan mal (hablando en términos generales), aún si nos remitimos a la última elección de Catamarca, en la que se involucró sabiendo que era prácticamente imposible ganar por todo el proceso de desgaste del peronismo generado por el caso Saadi. Haber mantenido más del 30% no es un gran logro, pero tampoco un gran fracaso electoral. Por otra parte dejo claro algo que quería demostrar y es que no piensa dejar a nadie “a pata”, dicho en otras palabras “que no va a traicionar a nadie”: se entiende el destinatario?, y la estrategia?.

Lo que cabe preguntarse, a esta altura, haciendo un estudio de oportunidad (hablando en términos económicos), que es lo que mas le conviene?, o, si es acertada la estrategia?
Si nos remitimos a otros ejemplos anteriores, podemos decir que contra todos los pronósticos, obtuvo importantes resultados. Al respecto, podemos citar la lucha sin cuartel que libró contra su “padrino” Eduardo Duhalde, por el distrito más importante del país. Recordemos que él llegó de la mano del “Cabezón” gracias a la elección de Bs. As., arrebatándosela luego. Lo que aseguran en el entorno presidencial es que no se puede gobernar el país sin tener el poder en Bs. As., experiencia tomada en el momento de las caídas de Alfonsin y De la Rua. Bs. As. “Es la espalda de cualquier gobierno nacional”.

Si trasladamos este ejemplo al último “Gran conflicto” que libró el gobierno contra la patronal del campo, quedó claro que movilizando el “aparato bonaerense” pudo contrarrestar los cacerolazos del centro porteño y los avances del campo hacia la ciudad.

Con respecto al conflicto agrícola, el saldo todavía no esta definido, pero se puede observar que los dos sectores terminaron debilitados. El costo del gobierno fue una baja en el nivel de popularidad, la primera derrota en el Congreso y la fuga de algunos legisladores. El campo sin consenso en la sociedad, mas allá de los sectores opositores políticos. En el oficialismo aseguran que, si bien el costo fue alto, si se logró superar este obstáculo ya queda el camino allanado para un camino ascendente hacia las elecciones de octubre.

Muchos otros ejemplos podemos tomar, que afirman la misma realidad, el tema de las Fuerzas Armadas, el cambio de los Ministros de la Corte de Justicia, la definición en Derechos Humanos, Aerolíneas y la estatización de los fondos de las AFJP, y ahora la nueva Ley de Radiodifusión, entre otros , todos conflictivos.

Algunos especialistas afirman que la sociedad esta buscando un modelo mas conciliador, mas consensuador, lo distinto al modelo Kirchner. En el entorno gubernamental afirman que esta manera de hacer política no es muy simpática, pero es mas efectiva y a la hora de los “bifes” la gente opta por los “hechos, no por las palabras” y los hechos están a la vista. El saldo parcial se verá en octubre próximo donde se juega algo tan importante como la renovación parcial del Congreso Nacional, con vistas a la batalla final de 2011.

Dejanos tu opinión:

– ¿Compartís esta manera frenética de hacer política?
– ¿Se equivoca o no con la estrategia?
– ¿Es una política activa o sobreactúa?
– ¿La sociedad prefiere este tipo de líder o un consensuador?

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