La política es un permanente juego de ajedrez y el tablero es el país, aunque a veces aparecen fichas de “afuera” de otros tableros, que afectan mucho.

Si algo caracterizó al gobierno de los Kirchner, es siempre haber movido las fichas antes que sus adversarios, lo que les permitió poder manejar el juego. Hasta se dieron el lujo de comerle varias fichas a su tradicional rival (La UCR). En un momento dado cantaron “Jaque”, en Mendoza.

Pero, tanto en el ajedrez como en la política, mover mal una ficha puede ser letal, y el año pasado sucedió algo de eso. Todo andaba bien, jugándose en tablero contrario, como siempre, hasta que una ficha mal movida y todo se descalabró. Las fichas de la oposición se lograron juntar por primera vez, y hasta parecían más porque el campo sumó “peones y caballos”, que rápidamente avanzaron sobre la reina, hasta sucedió algo inesperado, inédito en ajedrez (en política no tanto), una ficha te juega en contra. En este caso el Virrey atacó a la reina, tomando por la espalda a las fichas oficiales y asestándole un gran golpe.

En ese momento, y por primera vez, el oficialismo perdió gran cantidad de fichas, alfiles importantes (Alberto Fernandez y Losteau) y gran cantidad de peones, pero lo que es peor, el tablero se dio vuelta y por el lapso de un año se comenzó a jugar de este lado del tablero, con permanentes ataques a la reina y muchos peones contrarios “cortando caminos” a las fichas oficiales.

Con el advenimiento del nuevo año, y vacaciones de por medio, las cosas se calmaron algo, pudiendo el gobierno “empardar” por momentos el juego, pero nunca al nivel de los primeros tiempos. Hasta que llegó el momento del movimiento fuerte. La semana pasada, una ficha de la oposición dio un paso arriesgado (Macri adelanta sus elecciones), y el gobierno aprovechó para hacer un movimiento en conjunto de todas sus fichas y cantó Jaque, desconcertando a las fichas opositoras, a tal punto que, por primera vez en un año logró dividirlas fuertemente, recomenzando el juego.

El fundamento de la “movida”

Esta movida arriesgada de fichas tiene un fundamento central, es que el gobierno venía analizando la necesidad de adelantar las elecciones. Propios y extraños eran concientes que el gran conflicto que libraba el gobierno tendrían su saldo en las elecciones, el tema del campo parecía un camino sin salida, un sector “insaciable”, según los dichos de la presidenta y la percepción de grandes capas de la sociedad, algo mas similar a una “campaña de desgaste”, según Buzzi, que a una petición sectorial.

Todos los días el mismo tema, cuando aparecía una luz de esperanza, con anuncios gubernamentales que denotaban algún tipo de avance, del otro lado De Angelis con su grupo de piqueteros a prometía cortes de rutas y otras “Yerbas”, y todo volvía a fojas cero, a todo esto, la sociedad entera como espectadora pasiva.
A todo esto la oposición abroquelada detrás del “campo”, conciente que esto desgastaba al gobierno, y en el largo camino a octubre podrían cosechar importante cantidad de votos.

Entonces el porqué de la medida. Todo estaba claro: esto se saldaría en octubre, entonces para que esperar. En una medida audaz, el gobierno aprovechó una movida de fichas de Macri para favorecer sus elecciones en Capital Federal, se pegó a él y adelantó el cronograma nacional.

El tablero actual del país

Con esta medida el tablero del país se movió, el tema del campo pasó a un segundo plano (algo que necesitaba el gobierno) y comenzó a jugarse la carrera cuerpo a cuerpo hacia las elecciones.

Por primera vez las fichas opositoras se manifiestan divididas. Mientras que la Alianza Peronista opositora mostró fisuras (Macri, De Narvaez y Chiche aprobaron la medida, Felipe Solá rechazó la misma con cara de muy ofuscado). La Alianza de radicales y ex radicales de la Coalición Cívica y ConFé rechazaron la iniciativa. Por otra parte, los partidos de centroizquierda se llamaron a silencio.

En medio de distintas declaraciones, los dirigentes del campo devenidos en oposición manifestaron preocupación y desconcierto porque los tiempos y las prioridades se han cambiado.

En la vereda de enfrente está mas ordenada la cosa, los alfiles del gobierno en el Congreso, manifestaron que tienen todas las fichas necesarias para aprobar el adelantamiento a elecciones, lo que permitirá jugarse al todo o nada. Si ganan, vuelven a girar el tablero a favor para volver a jugar en sector contrario, pero si pierden todos avanzarán sobre la reina desprotegida.

En este fin de semana nadie descansó, los teléfonos al rojo vivo fijando estrategias y haciendo consultas: el lunes será el día crucial para el reacomodamiento de las fichas.

El tablero provincial

Mendoza no es ajena al juego, para nada, no olvidemos que es la tierra donde Kirchner le cantó “Jaque” a sus opositores y hoy le quiere hacer “Mate” al infiel.

La medida en nuestra provincia toma a las distintas fuerzas políticas con distintas realidades.

Para el oficialismo tiene aspectos positivos, pero también algunos que lo afectan: es la fuerza mas ordenada ya que contando con la gobernación es mas fácil encolumnar a las fuerzas minoritarias, que generalmente en las elecciones legislativas prefieren negociar antes que hacer internas. Lo que más afecta al oficialismo, es que necesita un poco mas de tiempo para consolidar algunos aspectos de su gestión, sobre todo esta innovadora medida de visitar todos los departamentos con el gabinete. También necesita algo mas de tiempo para terminar de limar las asperezas internas existentes para comenzar con la desgastante negociación de reparto de cargos. Por otra parte se ve favorecido porque el adelantamiento evita al gobierno tener que “pasar el invierno”, que en Mendoza sabe de durezas para desarrollar las elecciones en una época en la cual el trabajo disminuye, sobre todo en las zonas agrícolas.

En la oposición encontramos dos panoramas: el mas positivo es el de los gansos, dado que ya cerraron las listas para las internas, entonces van a poder llegar a las elecciones sin tener que realizar grandes ajustes, al contrario los va a encontrar aceitados, luego de una elección interna.

Para el Radicalismo- Confé es un poco mas compleja dado que en unos pocos días deben terminar de limar asperezas, arreglar la manera de funcionar de las fuerzas y lograr un reparto de cargos que no genere mas distanciamientos entre los distintos sectores. De todas maneras, se percibe que el mas beneficiado internamente es Cobos, ya que otra vez la coyuntura de falta de tiempos para el debate y los reproches que el sector de Iglesias quería propinarle, quedarán para mas adelante.

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