Si hiciésemos un listado con todas las investigaciones donde se mencionan los pro y contras de los videojuegos tanto en funciones motoras, aprendizaje o el reforzamiento de ciertas capacidades probablemente nos quedaríamos cortos.

La creencia popular dice que este tipo de actividades entorpece, más que ayuda. Sin embargo estudios recientes como el del neurocientífico de la Universidad de Bristol, Paul Howard-Jones, tiende a cambiar en algo esta visión.

La investigación afirma que los videojuegos, utilizados responsablemente y con criterio, pueden ser una buena herramienta para la educación de los más pequeños, ayudándolos a mantener un compromiso y una motivación, además de retener de mejor forma los datos.

El especialista señala que los videojuegos estimulan la producción de dopamina, la hormona neurotransmisora encargada de la cognición en el cerebro humano, manteniéndolos atentos, despiertos, explorando por sí mismos y experimentando de acuerdo a las dificultades que el juego les presenta. En tanto en las escuelas, el creciente papel del entretenimiento electrónico fue analizado por entes como la Fundación NEA y el sitio gubernamental Ed.gov, por ejemplo.

Los resultados evidenciaron que en China, 3.500 estudiantes utilizaron un método de aprendizaje basado en juegos digitales en un curso de inglés, donde un 95% manifestó sentirse más motivado por este sistema. Asimismo, un programa informático de aprendizaje que emplea videojuegos, en comparación con otras clases comunes de la región, obtuvo más de 5.5 puntos más que los estudiantes tradicionales.

En otro campo, los videojuegos mostraron ser más familiares con un gran sector de los niños de Estados Unidos; además 9 de cada 10 de ellos entre 2 y 17 años juega regularmente en consolas y PC.

Deja un comentario