Ante las versiones de un nuevo incremento de las dietas parlamentarias, ambas Cámaras compararon los 8600 dólares de los legisladores nacionales con los 14.500 que paga Brasil o los 29.600 que perciben los chilenos.

Por: Agustín Álvarez Rey para Tiempo Argentino

El vicepresidente de la Nación y titular del Senado Amado Boudou, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, defendieron el aumento del 21,8% que los legisladores perciben en sus dietas desde el mes de enero de 2013, pese a haber sido otorgado en junio 2012.

La resolución 000512, que lleva las firmas de los titulares de las dos cámaras, fue acordada con los jefes de todos los bloques parlamentarios y los gremios legislativos en junio del año pasado y señala que “con motivo de haberse actualizado a partir del 1º de enero de 2012 los montos de las dietas y de los gastos de representación de los legisladores(…), se estima oportuno suspender la aplicación de los artículos 1, 2, 3 y 4 de la resolución conjunta .”
De esta manera, las presidencias del Senado y de Diputados acordaron no hacer efectivo el aumento del 21,8% y postergarlo hasta enero de 2013.
Al respecto, Boudou explicó que es “un aumento del año pasado, que los Senadores y Diputados no lo percibieron” y detalló que “se trata de un nuevo ordenamiento que indica que seis meses después que reciben el aumento los trabajadores parlamentarios lo podrán recibir los legisladores, sin que sea retroactivo”.
Domínguez, advirtió que “llama la atención” la información publicada en algunos medios sobre que “los legisladores se subieron los sueldos” ya que “se conocía que (el aumento) era del año pasado”.
El titular de la Cámara Baja concluyó: “Se trata de generar un clima de enrarecimiento en la opinión pública. Hay falta de información de lo que previó la norma en ese momento”.
En el arco opositor, el cuestionamiento también fue minimizado por la mayoría. Desde el radicalismo, Juan Tunessi, señaló que “se podrá juzgar que es injusto o no, pero es una decisión ya tomada, hecha pública, conocida” y agregó que “no es correcto asociarlo (el incremento) a la discusión salarial de la coyuntura porque incluso el personal del Congreso está discutiendo ahora los salarios”.
Desde el Frente Amplio Progresista, Victoria Donda, manifestó que el aumento es “correcto” porque está “en la misma escala” de la mejora lograda por los trabajadores parlamentarios.
Casi en soledad, la diputada por el PRO Laura Alonso advirtió que las autoridades del Congreso “no informaron sobre el aumento”.
En ese sentido Domínguez explicó que “todos los Diputados fueron notificados” y destacó: “Para que se evite el oscurantismo establecimos un criterio general” para que las dietas estén un 20% por encima de lo que gana un director de la Cámara y el aumento que acuerden los trabajadores “se aplica al año siguiente” a los parlamentarios.
Lo cierto es que el 21,8% de aumento al que accedieron los legisladores, no los pone por encima del porcentaje promedio que manejan algunos de los sindicatos para el año en curso, sino por debajo del 25% promedio que el sector privado obtuvo el año pasado.
Con el aumento en los haberes –incluyendo los gastos de representación– los legisladores nacionales accederán a un sueldo de bolsillo, promedio, de 33 mil pesos que podrá llegar a los 36 mil según su situación frente al impuesto a las ganancias. Por ese rubro los legisladores tributan entre 13 mil y 16 mil pesos.
Los legisladores cobran además, dependiendo de la distancia que tengan que recorrer para ocupar su banca, un plus por desarraigo que puede llegar a 5600 pesos y al cual no tienen acceso ni los representantes de la Ciudad de Buenos Aires, ni del Gran Buenos Aires y una suma que puede llegar a los 15 mil pesos que se otorga en pasajes.
Por otra parte, el acuerdo salarial no logra poner a los parlamentarios argentinos entre los mejores remunerados de Latinoamérica. Lejos están los legisladores nacionales, en lo económico, de sus pares brasileños o colombianos y a una distancia sideral de los chilenos.
El promedio de las dietas de los legisladores, incluyendo sus gastos de representación, es de 8.613,22 dólares mientras que en Brasil asciende a 14.547 y en Colombia a 11.961,42.
Los más privilegiados de la región son los legisladores chilenos quienes perciben 29.602,43 dólares por mes incluyendo los gastos de representación que ascienden a 15.514,74.
Los representantes peruanos y uruguayos también superan los sueldos promedio de los legisladores vernáculos que se sólo se encuentran por encima de ecuatorianos, paraguayos y venezolanos.
En ese marco, la comparación de la equivalencia entre salarios mínimos y las dietas legislativas muestra una brecha más pronunciada. En Chile el sueldo de un legislador equivale a 81 salarios mínimos, en Brasil a 49, en Colombia a 38, en Uruguay a 33, en Perú a 31, en Ecuador a 26 y en Paraguay a 18. Por su parte, en Argentina, un legislador nacional, cobra el equivalente a 12 salarios mínimos, sólo por encima de los nueve que cobran sus pares venezolanos. «

Comparaciones

Salarios mínimos

Según datos oficiales, un legislador argentino cobra el equivalente a 12 salarios mínimos y un diputado chileno percibe 81. En Brasil 49, en Colombia 38, en Uruguay 33, en Perú 31, en Ecuador 26 , en Paraguay 18 y en Venezuela 9.

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