Inversores compraron cerca de u$s35 millones más de deuda argentina durante los últimos 30 días. Descartan que el fallo de Griesa sea avalado por la Corte de NY.

Ernesto Hadida por diariobae

Fondos de inversión de EE.UU. aceleran la compra de papeles argentinos especulando con que el fallo del tribunal de la Cámara de Apelaciones de Nueva York pueda beneficiar al país y evitar el pago de una sentencia del juez Thomas Griesa por 1300 millones, a favor del fondo NML Capital.

Los fondos de riesgo o hedge funds aceleraron esta semana la compra de deuda argentina, haciendo de los bonos soberanos argentinos uno de los más volátiles entre los principales de los mercados emergentes durante los últimos dos meses. De acuerdo con datos provistos por la agencia Bloomberg, algunos fondos de EE.UU. ya han invertido u$s12,7 millones en bonos argentinos durante la última semana de enero. Pero fuentes locales señalan que fondos de EE.UU. compraron hasta u$s35 millones más de deuda local en los últimos 30 días. En tanto, operadores locales afirman que se han recibido “órdenes de compra de títulos muy fuertes desde el exterior”. Entre los papeles mas comprados se encuentran el BONAR X (AA17), BONAR VII (AS13), el BODEN 2015 (RO15) y el BOCON 2013 (PR13), todos en dólares, aunque llamativamente el que más subió en el mes fue el Discount en pesos (+4,1).

Lo cierto es que los operadores de los EE.UU. se encuentran seducidos por el promedio de los rendimientos de los bonos argentinos en dólares, que han oscilado entre 15,08% y 11% desde el fallo de octubre, cuando los holdouts lograron un triunfo judicial luego que el juez de primera instancia Thomas Griesa dictara un fallo en el que les reconoció derechos de este grupo y además ordenó que se les abone u$s1,300 millones en un pago y en efectivo por juzgar que la Argentina incumplió la cláusula que imponía igualdad de tratamiento a todos los acreedores (pari passu).

La oscilación de los papeles argentinos volvió a dar un brusco salto cuando la sala de la Cámara de Apelaciones el 26 de octubre de 2012 ratificó el fallo de Griesa y sólo requirió del magistrado que especifique como se iba a pagar a los holdouts. La Argentina apeló esta medida ante el plenario de la cámara, que dejó en suspenso el pago –lo que le permitió al país hacer frente a sus obligaciones de deuda– hasta tanto resuelva sobre el reclamo original de los acreedores, haciendo otra vez bajar la cotización de los bonos.

Para hacer frente al fallo de Griesa, en una presentación realizada a fin de diciembre, la Argentina dejó entrever que estaría dispuesta a una nueva apertura del canje, pero en condiciones más desfavorables que en las operaciones del 2005 y del 2010.

Esto implicaría que el Congreso Nacional debería realizar una nueva modificación a la Ley Cerrojo, por la que se impedían las reaperturas, algo que ya sucedió en el 2010.

Los acreedores en default rechazaron esta propuesta, al tiempo que la Argentina considera que si se le reconoce el derecho a los holdouts, el país recibiría cientos de juicios por parte de los acreedores que entraron en los canjes, ya que cuentan con la cláusula de reclamo en caso de reconocimiento de mejores derechos a otros acreedores.

Apuestas

Las especulaciones sobre el futuro de la deuda argentina empezó ya a separar a los operadores: así, Francois Buclez, presidente ejecutivo del fondo de cobertura Cune Capital, compró bonos con vencimiento de junio del 2017 bajo la ley internacional a cerca de 80 centavos de dólar, y los vendió más tarde en cerca de 86 centavos de dólar.

Los operadores buscan otra oportunidad de compra porque piensa que las negociaciones entre la Argentina y NML podrían prolongarse por tres a seis meses. Los bonos ahora cotizan en cerca de 78 centavos. “Es un mercado interesante para operar pero no necesariamente para comprar y esperar”, agregó a la agencia Reuters el pasado viernes. “La mayoría de los inversores se han retirado por la naturaleza binaria del mercado. Todavía tenemos algunos [bonos] porque nos gustaría un rendimiento del 15 por ciento”, agregó.

Por su parte, en Wall Street todas las miradas están puestas en el accionar de fondos como BlackRock Inc. y Gramercy Management LLC, quienes son tenedores de deuda argentina reestructurada en el 2005 y el 2010 y con un especial posicionamiento en bonos de países emergentes.

Sin embargo, ayer en la plaza Nueva York se registró una gran cantidad de ventas muy voluminosas que terminó con un cierre mixto de la renta fija local. En el mercado afirman que esto se debió a invesores europeos, que apuestan a un fallo adverso contra la Argentina y que obligue a pagar al país los bonos al 100% de su valor nominal.

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