El teléfono móvil, el ordenador portátil o la tableta no son buenos compañeros de cama. La luminiscencia de la pantalla de estos dispositivos es un estímulo muy contraproducente a la hora de conciliar el sueño. Lo afirma el neurofisiólogo del hospital Casa de Salud
Jesús Escribá que afirma que esta mala costumbre genera una doble adicción: la tecnológica y la de necesitar un fármaco para dormir.

El especialista es tajante al asegurar que internet causa insomnio. “Los dispositivos no solo acortan las horas de sueño sino que repercuten en su calidad”.

Escribá apunta que el uso nocturno de internet y de otras aplicaciones informáticas han desplazado a la televisión como principal causa del retraso de la hora de dormir, pero tanto los móviles, tabletas como portátiles están detrás del denominado “insomnio de mantenimiento”, al provocar gran número de episodios de despertar a lo largo de la noche.

“Tan importante es desconectar de todo una hora antes de acostarnos como mantener los móviles y postátiles apagados y fuera de la habitación durante las horas de sueño”, afirma el doctor Jesús Escribá.

El neurofisiólogo indica que el repunte de los casos de insomnio no hay que achacarlo solo a la tecnología, “la profunda crisis socioeconómica que vivimos y el abuso de psicofármacos son los responsables de que cada vez se duerma menos y peor”.

De hecho, un 30 % de ciudadanos está en tratamiento de ansiolíticos y antidepresivos.

Escribá destaca que España lidera el ránking de teléfonos inteligentes y de consumo de psicofármacos en Europa. “Aplicaciones como el whatssap y medicamentos como el Orfidal están cada vez más presentes en la rutina diaria de ir a la cama”, agrega.

El director del Instituto del Sueño del hospital Casa de Salud declara que “los problemas no resueltos del día a día se acumulan hasta generar tensión y ansiedad” y que en su consulta se enseñan estrategias para no llevarse los problemas a la cama y evitar, así, que interfieran en el sueño, “porque, de lo contrario al día siguiente tendremos un problema más por no haber dormido bien”.

La solución para descansar bien no siempre es farmacológica, apunta Escribá, que opina que una terapia medico-psicológica personalizada es la clave para resolver los problemas de sueño. El especialista informa que “la pastilla para dormir” pierde su eficacia y crea dependencia a partir del primer mes.

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