Documento muestra consecuencias si Congreso de EE. UU. no llega a algún acuerdo.

La Casa Blanca publicó este domingo un informe con las consecuencias económicas que sufrirían cada uno de los estados en caso de que el Congreso no llegue a ningún acuerdo para evitar los recortes en gasto público el próximo 1 de marzo.

El informe, de 51 páginas, es un nuevo intento del Gobierno estadounidense por advertir del impacto de los recortes y continuar presionando a los republicanos para llegar a un acuerdo que los evite. Según las previsiones de la Casa Blanca, en caso de que se ejecute, cerca de 150.000 funcionarios civiles del Departamento de Defensa verían reducido su sueldo en una media de 7.500 dólares hasta septiembre, periodo en el que la Casa Blanca ha realizado el cálculo.

La capital, Washington, se vería gravemente afectada así como los estados limítrofes de Virginia y Maryland, que componen parte del área metropolitana. Ambos estados y el Distrito de Columbia acumularían unas pérdidas de 29 millones de dólares en financiación de la educación elemental y primaria, poniendo en peligro 390 puestos de trabajo docente, auxiliar docente y afectando a 27.000 estudiantes.

Alrededor de 2.000 niños pobres perderían el acceso a la educación inicial en ese área. Los recortes, que ascienden a 1,2 billones de dólares durante los próximos 10 años, provocaría una reducción indiscriminada a los programas de las agencias federales, excepto para algunos programas obligatorios como el Medicaid y los cupones de alimentos. Es el resultado de un acuerdo de 2011 forjado por la Casa Blanca y el Congreso para reducir el endeudamiento federal. Asesores del presidente estadounidense, Barack Obama, advirtieron hoy en una conferencia de prensa telefónica que los republicanos apoyan que los recortes se ejecuten.

“Es importante entender por qué los recortes van a entrar en vigor”, dijo Dan Pfeiffer, asesor de Obama de alto nivel. “Los republicanos están haciendo una elección política con estos recortes porque (creen que) son mejores para la economía que eliminar lagunas jurídicas que benefician a los ricos”, explicó.

“El pueblo estadounidense abrumadoramente está en desacuerdo con con esa decisión. Pero en un gobierno constitucional donde los republicanos controlan la Cámara, si desea forzar esa elección sobre los estadounidenses, tienen el derecho de hacerlo”, dijo.

El plan demócrata retrasaría los recortes hasta enero junto con 110 millones de dólares en nuevos ingresos fiscales y unos reducción de la inversión más selectiva. El plan del Partido Republicano está siendo diseñado, pero los expertos aseguran que podría incluir una disposición que deje la situación como está aunque permita una mayor flexibilidad a los jefes de las agencias en la imposición de los recortes. Obama viajará a Virginia el próximo martes para continuar haciendo presión pública y lograr conseguir un acuerdo de última hora antes del viernes.

Obama ha hablado esta semana por teléfono con el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, para urgir a actuar al Congreso, que está de receso hasta el próximo lunes por las vacaciones de invierno. El grupo demócrata del Senado presentó un plan la semana pasada para evitar esos recortes que afronta una fuerte oposición de los republicanos, los cuales rechazan que el aumento de los ingresos de la hacienda pública provenga de incrementar los impuestos a los ciudadanos más ricos y a las grandes corporaciones.

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