Es para los supermercados leales al congelamiento.

Por: Carlos Burgueño

Guillermo Moreno les tiene preparado un premio consuelo a las cuatro cadenas de súper e hipermercados y a las dos principales empresas de comercialización de electrodomésticos si hacia fines de abril sostienen el congelamiento de precios. El secretario de Comercio Interior ya les adelantó que si todo sigue como este fin de semana (no se registraron faltantes más allá de los clásicos aceites, harinas, yerba mate, enlatados y azúcar), les comenzará a abrir hacia mayo y junio algunas importaciones puntuales, pero en volumen suficiente. Lo mejor: habrá libertad de precios para esos productos.

Moreno les dio este mensaje el viernes pasado a sus interlocutores de Carrefour, Cencosud (Jumbo-Disco), Walmart y Coto (no están bien las relaciones con este último), a Garbarino y a Frávega. Todos recibieron llamados personales del secretario.

Los supermercadistas le aseguraron a Moreno que no habría problemas, al menos en Capital Federal y en el conurbano bonaerense, y que los galpones de stocks estaban lo suficientemente abastecidos como para completar cualquier molesto espacio que se genere. Sólo le advirtieron al funcionario que continúan los problemas en los suministros de cuatro productos (aseguran en el Gobierno que esto ocurre desde antes del acuerdo); lo que derivó en una promesa del secretario de ocuparse personalmente de este tema llamando a las empresas involucradas, tal como lo adelantó este diario el viernes pasado.

Fuera de esto, los empresarios le aseguraron a Moreno que no habría faltantes, lo que luego se cumplió. El secretario recordó que fue él mismo el que llamó a las compañías de alimentos, bebidas y productos de consumo masivo, y que la acumulación de existencias en los centros de logística eran su logro personal. Los supermercadistas se lo reconocieron sin titubear. Las cuatro empresas le aseguraron también al secretario que no habría publicidad este fin de semana en ningún diario, otra de las consignas del funcionario. Llamadas similares recibieron Garbarino y Frávega, y todos cumplieron.

La promesa del funcionario de abrir puntualmente algunas importaciones a estos súper y cadenas de electrodomésticos tiene una finalidad doble. Primero, premiar la lealtad, al menos según su visión, por mantener el acuerdo durante más de los dos meses prometidos. Pero además el secretario ve este mecanismo como una herramienta para sostener algunos precios que podrían presionar al alza desde abril. Apunta fundamentalmente a los derivados de la harina (fideos, galletitas, etc.), bebidas con alcohol (especialmente cervezas), artículos de limpieza y de tocador, y en especial, electrodomésticos y electrónicos. Éstos, en la visión del Gobierno, son claves en épocas electorales y la presencia de los productos en las góndolas de los híper y las cadenas de electrodomésticos es un arma electoral especial para conquistar, o reconquistar, a la clase media. Cree Moreno que si entre mayo y agosto hay posibilidades para que el público pueda llegar a bienes de este tipo con la posibilidad de pagarlos en cuotas, el enamoramiento en muchos votantes de ese sector hoy algo remisos puede renacer.

Para los súper, hipermercados y las cadenas de electro, el negocio es claro: los productos importados no están atados al acuerdo con Moreno y sus precios son los que sus clientes puedan pagar, en cuotas sin interés y en pesos.

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