Lo dijo Luis Morales, secretario ejecutivo de Aprevide, organismo encargado de la seguridad en la provincia de Buenos Aires; “Reconocemos la convivencia, no la connivencia”, aseguró.

Por Jeremías Prevosti Pilatti

Con el objetivo de “humanizar” la tarea de seguridad en los eventos deportivos de la provincia de Buenos Aires, el gobernador Daniel Scioli decidió, en agosto de 2012, poner punto final al polémico Comité Provincial de Seguridad Deportiva (Coprosede) y le dio vida a la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte (Aprevide). Así, le quito el poder a la policía y puso a un civil como máximo encargado de velar por el cuidado de los espectadores.

A poco más de seis meses de la creación de la Aprevide, su secretario ejecutivo, el abogado Luis Alberto Morales, recibió a canchallena.com en su despacho, en La Plata, donde las paredes están recubiertas con fotos de Néstor y Cristina Kirchner y Scioli.

Sin cassette, reconoció que hablan con los “hinchas” a través de los dirigentes y sostuvo: “Reconocemos la convivencia, pero no amparamos la connivencia”.

-¿Qué balance hace de este tiempo de gestión?

-El balance es positivo. Vamos por el camino que el Gobernador [por Daniel Scioli] nos encomendó, que era abrir la participación de los distintos sectores sociales a tratar la temática de la violencia en el fútbol. Por su puesto que tuvimos incidentes y hechos de gravedad, que realmente amargan. Pero la gestión nuestra tiene los pies sobre la tierra, por eso cada hecho fue muy preocupante para nosotros. La intención es trabajarlo con los clubes para que no vuelvan a repetirse.

-¿Con qué obstáculos se encontraron?

-La naturalización de los hechos. En la cancha, muchas personas se permiten muchas cosas que durante la semana no harían. Creemos que ese es el problema. Y, lamentablemente, la naturalización de violencia en el fútbol es una realidad que, sí o sí, hay que cambiar.

-Se sabe que existe una relación entre los barras y los dirigentes, ¿dificulta eso a la hora de trabajar?

-Naturalmente, hay una convivencia porque las hinchadas existen. Y hay muchos delincuentes, camuflados en las hinchadas, que llevan adelante acciones ilícitas. Lo que no significa que debe haber connivencia. Ahí es donde queremos marcar el límite. Nosotros estamos parados en la realidad y, en función de eso, queremos trabajar, reconociendo la convivencia, pero no amparando la connivencia, ni de los funcionarios públicos ni de los dirigentes.

-¿Convivencia?

-Nosotros hablamos con los hinchas a través de los dirigentes, que son los que están legitimados para conducir los clubes. Existen cuestiones administrativas, como acompañar a las hinchadas, las peñas y demás, y eso lo hacemos a través de los clubes y no de los hinchas, porque no legitimamos ningún tipo de jefatura en las hinchadas.

-Pero acompañarlos es una manera de legitimarlos.

-Te reitero, nosotros no coordinamos con esas hinchadas, sino con los dirigentes y las comisiones de socios. Efectuamos el acompañamiento en el territorio de la provincia de Buenos Aires, principalmente resguardando la integridad de todos: del hincha que va en el colectivo con su hijo y del comerciante que tiene un puesto de panchos en la ruta y no quiere que lo saqueen.

-Durante estos meses, ¿qué cosas cambiaron para positivo de lo que fue antes Coprosede y de lo que es ahora Aprevine?

-Para positivo, los clubes están incluyendo el tema en la mesa de discusión. Obviamente, esto es un búmeran, porque la inclusión del tema les generó un compromiso, en el que la mayoría de los dirigentes se mostraron conformes. Por suerte, lo menciono habitualmente, hay muchos Cantero en la provincia de Buenos Aires. Algunos tienen una exposición menos mediática y un estilo de trabajo distinto, pero es eso los que nos permite trabajar, no sólo respaldados por el gobernador, sino también por los dirigentes, que son los que tienen la carta fuerte para llevar adelante estas cosas.

Deja un comentario