Este período registró una alta mejora del desempeño industrial, con productividad y más empleo. El crecimiento se dio en todas las regiones del país, con el impulso a todos los sectores, desterrando el concepto de inviabilidad. “Hoy tenemos el doble de industria que en 2003”, dijo la ministra Giorgi.

El Estado ha inyectado en el sector productivo, desde el 2003, a través de créditos, asistencia técnica y políticas fiscales, más de 54.000 millones de pesos, que permitieron crear cerca de 2 millones de puestos de trabajo.
El proceso de industrialización que comenzó en el 2003 y que continuó en forma sostenida –y a pesar de la crisis financiera internacional- hasta la actualidad, ha marcado una “década ganada”, ya que se trata del período de reindustrialización más extenso, diversificado, federal e inclusivo en los 200 años de historia del país.
En estos años, el crecimiento anual tuvo un promedio superior al 7,4 por ciento, y más que se duplico el PBI industrial, al registrar un aumento del 105 %, según un informe del Centro de Estudios para la Producción (dependiente del Ministerio de Industria, conducido por Débora Giorgi).
Se trató de un crecimiento diversificado demuestra que no hay sectores inviables: el sector automotriz creció en este período un 409%; el de minerales no metálicos, un 177%; el de metalmecánica (excluyendo a la industria automotriz) un 175%; el textil 158%; el de edición e impresión 115%; el de caucho y plástico 102%; y el de sustancias y productos químicos 95%, entre otros.
Además, este crecimiento se dio en todos los puntos del país: las regiones igualaron o superaron el crecimiento promedio nacional: se destacan el NEA y el NOA, con índices del 9,1% y 8,3% respectivamente.
Aumento de los puestos de trabajo y la productividad laboral
Durante la última década, la industria generó más de un millón de puestos de trabajo, con participación de todos los sectores: los que más puestos laborales aportaron fueron alimentos (119.000 empleos); productos de metal (54.000); automotriz (49.000); maquinaria y equipo (38.000), productos químicos (36.000), caucho y plástico (28.000) y textil casi (27.000)
Este crecimiento de fuentes de trabajo se vio acompañado por un fuerte aumento de la productividad del trabajo, que creció un 5.7% anual promedio del 2002 al 2011. El valor agregado por trabajador en la industria más que se triplico en dólares en este período: de 14.500 dólares en 2002 a casi 45.100 en 2012.
Giorgi, durante el acto de reconocimiento oficial de la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (SMATA), sostuvo que, en la actualidad, “cada uno de los trabajadores argentinos produce el triple que hace diez años, con un millón de puestos de trabajo más creados en la manufactura”.
“La creación de esta histórica confederación de gremios industriales es resultado del momento histórico que está viviendo la industria nacional”, añadió Giorgi y recordó: “Hoy tenemos el doble de industria que en 2003”.
Cada vez más exportaciones industriales
A su vez, en el discurso de inauguración del período de sesiones ordinarias del Congreso, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó el fortalecimiento del aparato productivo y sostuvo: “Fuimos uno de los países que no reprimarizó sus exportaciones, precisamente por el hincapié que hicimos en el sector industrial”.
Las exportaciones industriales registran una participación record en las ventas al exterior: el año pasado fue del 34,1%, mientras que en los años ’90 apenas superaba el 30 por ciento. De esta forma achica las distancias con el nivel alcanzando por las exportaciones de origen agropecuario (MOA), que registraron una cifra del 33,8%.
“Cuando la economía está basada en los servicios únicamente, y sobreviene una crisis, la caída es mucho más rápida, estrepitosa y vertical”, dijo Cristina y aseguró que la actividad “se expandió en todos los sectores, el automotriz, la siderurgia, la metalmecánica, el software y en todo el arco, lo cual significa trabajo argentino”.

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