En la mañana de este miércoles, cuando los empleados llegaron al nuevo edificio judicial de Villa Mercedes se encontraron con una verdadera sorpresa. En dos sectores de acceso al público se había desprendido la mampostería de los techos.

Pequeños escombros cayeron al piso, lo que generó preocupación y desconcierto, ya que el “Palacio de Justicia” fue inaugurado hace dos meses. Debieron cercar los “sectores afectados” con cintas de seguridad para advertir sobre los riesgos de circular por el lugar al personal y a los vecinos que acudieron ayer a los Juzgados penales.

Las fallas se producen en los dos sectores de acceso público a los juzgados penales. Allí, se puede observar cómo el material de los techos se desprende, provocando que pequeños escombros se caigan y esparzan por el piso. Autoridades judiciales tomaron la decisión de cercar los lugares “de riesgo” para evitar que los trozos de mampostería provoquen daños en los empleados y las personas que diariamente circular por los lugares que, justamente, son de acceso público.
“Es muy extraño que un edificio nuevo tenga estas fallas. Estamos hablando de una construcción muy costosa que se inauguró hace solamente dos meses y que hace pocos días comenzó a funcionar casi a pleno. A lo mejor esta obra donde estamos trabajando no escapa a las fallas que tienen todas las obras públicas que realiza el gobierno”, comentó uno de los funcionarios judiciales.
El edificio o “Palacio de Justicia”, como lo ha promocionado el gobierno, se inauguró el 28 de diciembre pasado, en medio de una gran fiesta y la presencia del gobernador Claudio Poggi y las máximas autoridades del Poder Judicial de San Luis.

Durante enero, se hizo el traslado de las dependencias de la segunda circunscripción judicial desde el edificio del Centro Cívico a la nueva casa, ubicada en los “terrenos bajos” del parque Costanera Río Quinto. El 1° de febrero comenzaron a funcionar allí las oficinas y algunos juzgados. Con el correr de los días todas las reparticiones se mudaron al edificio, bautizado como “Ramiro Podetti”.
Pero los empleados y los funcionarios notaron que las instalaciones aún no estaban funcionando a pleno. Todavía no cuentan con teléfono ni Internet, como tampoco con suficiente personal de mantenimiento. Otras de las fallas son los sanitarios ya que no hay suficientes y las cañerías se tapan.
“Estamos con el problema de los baños. Constantemente se tapan y quedan inutilizados. El olor que por momentos se esparce es insoportable”, añadió la fuente.
La construcción del edificio tiene una larga y compleja historia. La ejecución de la obra comenzó en octubre de 2008 a cargo de la empresa Elitec y debía terminar en abril de 2010, según los plazos de ejecución que figuraban en los pliegos. Pero por problemas laborales y contractuales con el estado provincial, el gobierno decidió rescindirle el contrato. Luego, la realización del proyecto pasó a manos de la firma La Punta y posteriormente se la concedió a El Amparo. En el medio, la provincia tomó la decisión de encargarle a Constructora Sapem la parte administrativa y financiera de la obra.

Así, luego de más de cuatro años, la obra finalmente culminó. Ahora, a días de la apertura del período judicial 2013, previsto para el martes 12 de marzo, el Superior Tribunal de Justicia debería evaluar las condiciones generales del edificio que, a poco tiempo de haberse inaugurado, comenzó a mostrar las primeras falencias.

Fuente: sanluisnoticia.com.ar

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