Alrededor de las 10.00 de la mañana, el siempre presente conductor de canal 13, TN, A Dos Voces y Radio Mitre, quizás uno de los estandartes más visibles del Grupo Clarín, mantuvo un rico diálogo con el titular de la CGE.

La semana que pasó, el día jueves para ser más exactos, tuvo lugar un llamativo hecho que causó la extrañeza de todos los que actuaron como testigos. Es que, al día siguiente de la emisión de A Dos Voces, programa que se emite por Todo Noticias (TN), Marcelo Bonelli fue visto en la Confederación General Económica de la República Argentina (CGE) esperando al presidente de la institución, Ider Peretti, con quien finalmente mantuvo una reunión.
Alrededor de las 10.00 de la mañana, el siempre presente conductor de canal 13, TN, A Dos Voces y Radio Mitre, quizás uno de los estandartes más visibles del Grupo Clarín, mantuvo un rico diálogo con el titular de la CGE.
En ese marco, según cuentan empresarios presentes, Bonelli se quejó amargamente de estos años de ostracismo en el Grupo Clarín y, aseguraron, casi suplicó la necesidad de una reunión a solas con el secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno.
Ante la mirada atónita de Ider, Marcelo Bonelli no dejaba de manifestar su admiración por Moreno y hasta resaltaba puntos en común con el funcionario nacional, que iban desde el amor racinguista (ambos son dos reconocidos simpatizantes del club de Avellaneda), pasando por el recuerdo de los primeros años de Néstor Kirchner, en los cuales Moreno y Bonelli coincidían en su anti-lavagnismo y pro-devidismo.
Es que por aquel entonces, la figura de Moreno aparecía de la mano de Julio De Vido, y Marcelo Bonelli era un ácido crítico del ministro Lavagna y paralelamente un feroz defensor del ministro de Obras Públicas.
Finalmente, durante el encuentro, Bonelli imploró una reunión para que Moreno le explique su modelo económico y, sorprendentemente, descargó comentarios tremendos sobre sus patrones del Grupo Clarín.
Enterado del pedido de reunión de Bonelli, del que hay numerosos testigos, Guillermo Moreno contestó: “Las ratas ahora abandonan del barco”, y negó rotundamente la posibilidad de una reunión con los empleados de Héctor Magnetto.
Según trascendió, se le habría escuchado decir: “Ahora estos amanuenses intentan bajarse los pantalones en forma servil, cuando han escrito barbaridades todos estos años en contra de los intereses del pueblo y de la patria”.
Como no podía ser de otra manera, los intermediarios se retiraron sin decir palabra.

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