La cifra es más del doble de lo informado oficialmente por esas empresas la semana pasada. Equivale al 11% de la cosecha de la oleaginosa de la última campaña. El 84% de lo retenido está distribuido entre Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, reveló ayer que las grandes cerealeras multinacionales tienen en stock unos 4,2 millones de toneladas de soja, en lugar de los 2 millones de toneladas que esas empresas declararon días atrás ante la Secretaría de Comercio Interior. La cifra dada a conocer por la AFIP equivale al 11% de la cosecha de soja de 2012.
Echegaray agregó que las mismas empresas declararon tener 850 mil toneladas de subproductos como harina o aceite de soja, cuando en realidad tienen 668 mil toneladas, con lo que renovó el interrogante sobre la conducta tributaria de las grandes firmas del sector, a las que calificó como responsables del “mayor despliegue de planificación fiscal nociva y actos de evasión” de la economía nacional.
Tras anunciar la recaudación de febrero (ver aparte), Echegaray hizo hincapié en la información que las cerealeras dieron a la dependencia a cargo de Guillermo Moreno. En ese sentido, el titular del organismo recaudador destacó que “nosotros (por la AFIP) trabajamos con datos duros y no con estimaciones”, al hacer referencia a lo que las empresas comunicaron a Comercio Interior. Echegaray aseguró que los datos que recolectó la AFIP son producto de “una tarea de control” e instó a estudiar la información que brindan los exportadores de granos cuando señaló que “ningún sector del gobierno puede creerles a quienes sistemáticamente son los que más perjudicaron al pueblo argentino, buscando llevar adelante operaciones para no pagar impuestos”.
Los “datos duros” de la AFIP provienen de la fiscalización de 23.894 contribuyentes, entre productores, acopiadores y arrendatarios, de los cuales “a la fecha (por ayer) se compiló la información de 23.062 de ellos”, aclaró Echegaray. Así, los datos recabados corresponden al 97% de los tenedores de soja. En base a los controles realizados en las propiedades de esos contribuyentes, el administrador precisó que “hoy (por ayer) lunes, a las 14 horas, hay (retenidas) 4.192.576 toneladas, no los 2 millones que los cerealeros le dicen a la Secretaría de Comercio Interior”, insistió.
Las provincias que ostentan los mayores porcentajes de tenencia de porotos son Córdoba, con un 30 por ciento; Santa Fe (29%); y Buenos Aires (25%), que constituyen la zona núcleo.
Echegaray también se refirió a las cantidades de productos derivados del poroto de soja, como la harina o el aceite, rubros en los que también se hallaron incompatibilidades. Según el titular de la AFIP, las empresas blanquearon que tienen 850 mil toneladas de harina de soja, pero luego de que el personal fiscalizador de la Aduana cotejó los stocks de harina y aceite, determinó que suman 668 mil toneladas de esos subproductos. “Esto –evaluó el hombre de la AFIP– quiere decir que la cámara de cereales declara el 50% de los porotos de soja y en lo que es derivados, hay una cantidad (182 mil toneladas) que no declara.” En ese sentido, aclaró que “no son productores” sino que se trata de las compañías multinacionales.
Echegaray lamentó el impacto de esas retenciones en la recaudación y calculó que, si se tomaran esas cantidades de porotos de soja y de subproductos de la oleaginosa y se los exportase, “habría ingreso de divisas por U$S 2639 millones”, considerando un precio de U$S 543 por cada tonelada. En cuanto a los ingresos en concepto de derechos de exportación, Echegaray aseguró que con la venta de los excedentes cotejados “tendríamos una recaudación del orden de los U$S 4627 millones, casi un mes de recaudación de la Aduana”.
El miércoles pasado, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, recibió a las cerealeras multinacionales. Las empresas le garantizaron entonces que en las próximas semanas ingresarán unos U$S 1500 millones vía la comercialización de un remanente de los productos de la campaña 2012. A la mesa del encuentro se sentaron representantes de las 15 principales empresas del rubro, entre las que se cuentan Bunge, Cargill, Dreyfus, Molinos y Aceitera General Deheza, entre otras grandes compañías.
En la reunión comunicaron que “hay alrededor de 850 mil toneladas de harina de soja que están para comercializarse en los próximos 20 o 30 días”, así como también el dato de que los empresarios tienen en su propiedad cerca de 2 millones de toneladas de granos que también se venderían en ese período, según explicó entonces a Tiempo Argentino el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y del Centro de Exportadores de Cereales, Alberto Rodríguez.
La declaración de Echegaray se produce al cabo de una serie de operativos que la AFIP lanzó a principios de febrero pasado y por medio de los cuales ejecutó el control de los stocks en campos y acopios de todo el país durante aproximadamente 15 días. Ayer, Echegaray presentó los datos de esos relevamientos y se defendió de “versiones” que hablaban de supuestas persecuciones del organismo recaudador. “Son datos duros de nuestras bases y de sus tareas de control”, planteó Echegaray al defender las investigaciones del ente que conduce. En esa línea, agregó que en la AFIP “controlamos a todos los sectores de la economía” y especificó que “en particular en el sector agropecuario se hizo un control de stock en función de las declaraciones que se presentan. Como el sistema argentino es de autodeclaración, (las empresas) dicen ‘tenemos tanta cantidad’, y la obligación de la AFIP es ir a corroborar que lo que declararon coincida con la realidad”, concluyó. «

Por: Martín Ferreyra e Ignacio Chausis

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