La provincia de San Luis es la única donde las políticas neoliberales en educación no se conformaron con arribar y atrasar.

Aquí prosperaron, tomaron forma (escuelas de autogestión y digitales, concursos a término, Universidad de La Punta) y fueron alentadas e inyectadas con recursos para invadir todos los espacios y arrasar con la carrera docente, la estabilidad laboral y la escuela pública democratizadora y socializante.

Todo empezó con “Adolfo”: se cerraron los hogares escuelas en San Luis y Villa Mercedes, se cerraron las escuelas de adultos, se crearon las escuelas de autogestión -sin control de títulos, con directivos y docentes a dedo- se cerró el Consejo de Educación, se intervinieron las Juntas de Clasificación docente, se congelaron los cargos de áreas especiales, la antigüedad docente y el adicional por Zona y se implementaron concursos “por proyectos” para cubrir “a término” cargos directivos de una manera antiestatutaria.

Así arribaron a las direcciones “brillantes desconocidos”, algunos titulados, otros no… por un término que, aún una década y media después, no encuentra término y parece que no va a encontrarlo.

Fue el principio de la debacle educativa… El desembarco de directores por fuera del estatuto dividió al personal de las escuelas. La autoridad no reconocida debió buscar cómo imponerse, y muchas veces se vistió de autoritarismo… que el paso del tiempo fue naturalizando para algunos y consolidando en el resentimiento a otros.

Con el gobierno de “Alberto” y su torpe soberbia la maniobra fue inocultable: A principios de 2004 decidió que no hacía falta disfrazar con concursos su real voluntad y nombró por decreto directores-interventores en prácticamente todas las escuelas. La mayoría de ellos no tenían título docente pero eran entusiastas simpatizantes de su gestión. Fue tan desembozado el atropello que hasta el más distraído lo reconoció…y fue el pueblo entero quién se volcó a las calles exigiendo respeto y la expulsión de la política partidaria de las escuelas.

En ese entonces sólo dos sindicatos representaban a los docentes: AMPPyA y UDA.

Nucleaban a maestros uno y a profesores el otro….y ambos dieron la espalda a los justos reclamos, dejando a los educadores sin base legal para la protesta. Fue entonces la hora del escarmiento…y los padres tomaron la ofensiva no enviando a sus hijos a la escuela. De manera inédita, para proteger a los docentes y a la escuela pública, HICIERON PARO LOS ALUMNOS.

Hubo represión, hubo sumarios, hubo intervención nacional a nivel gubernamental y a nivel sindical.

Llegó CTERA a San Luis y dio respaldo legal a una asociación de docentes capitalinos que resistían las escuelas de autogestión: ASDE.

Probablemente sus autoridades, que daban los primeros pasos en un intento de resistencia, no estaban preparadas para tan inédita revuelta, ni para la atención de tantas problemáticas y tantos nuevos como diversos simpatizantes. Ello originó disensos y nació en San Luis la Carpa de la Dignidad Docente -donde confluían docentes y opositores políticos- y en Villa Mercedes una delegación de ASDE, electa en asamblea.

Más adelante la Carpa de la Dignidad, en clara ruptura con el ASDE capitalino, dio vida a un nuevo sindicato: UTEP, negándose a participar de la normalización del recién nacido ASDE.

Así, el San Luis con dos sindicatos docentes pasó a tener cuatro. Se sucedieron afiliaciones, desafiliaciones y movimientos de autoconvocados que continuaron la tarea de atomizar empezada por el gobierno.

Hacia el año 2007 el ASDE Villa Mercedes, en disenso con el capitalino, lograba luego de dos años de arduas gestiones, la normalización del sindicato y participaba de las primeras elecciones, ganando la conducción provincial.

En tanto UTEP reelegía a sus autoridades y ponía el sello a una conducción poco participativa y solidaria. Fue ese año que en connivencia con UDA acordaba con el Ejecutivo provincial un importante aumento que escondía un futuro desolador: Legalizaban el pago por agente y no por cargo, legitimando con su participación y sus festejos la pérdida del segundo cargo y las segundas 15 horas secundarias.

El “Pan para hoy – Hambre para mañana” no pudo ser visualizado por la gran mayoría, que no podía dirimir la verdad ante tantos discursos disonantes.

Mientras, y a un tiempo, UTEP intentaba vanamente ingresar a CTERA.

Carlos Rojas participó junto a José Pérez (ATE) en una lista provincial que apoyaba a Yasky en la CTA Nacional para luego, desplazado por el ingreso de ASDE a CTERA, ingresar a otra confederación: la CEA…

Idas y venidas no siempre publicitadas y no consensuadas, que provocaron gran número de deserciones en sus filas.

Durante todo el 2009 ASDE marchó, en San Luis y en Villa Mercedes, con un sindicato nuevo de la Salud: APTS. La convocatoria a Paritarias y el repudio a la Emergencia Económica Provincial fueron los principales reclamos colectivos.

ADU, ATE y gran cantidad de organizaciones y ONGs acompañaron y participaron de las protestas, no así los otros dirigentes docentes, aunque sus bases estuvieron presentes (SADOP Ausente – Docentes Privados Presentes -decía un cartel-).

Agotadas las vías formales y judiciales por el justo reclamo del pago de la Zona y el Segundo Cargo, ASDE convocó en 2010 a Paro Docente. La férrea determinación de las bases obligó a las demás conducciones a unirse a la medida, aunque ya antes de que ésta comenzara ASDE conseguía el pago de la zona a los docentes y la equiparación con la Nación de las asignaciones familiares para toda la administración pública (que pasó de $ 40 por hijo a $ 180).

Más de un mes de paro, descuentos abusivos y sanciones, la tardía pero necesaria llegada de los medios nacionales tras una ardua tarea de CTERA, obligaron al Ejecutivo provincial a sentarse con los sindicatos, en el preludio de lo que debió ser la coronación exitosa de un esfuerzo monumental de toda la docencia, cuya participación jamás menguó pese al discurso derrotista de los que históricamente ignoraron a las bases.

Pero nada fue como debía: Habiendo acordado el rechazo a una oferta miserable de $ 150 por el segundo cargo y un aumento que inauguraba cifras en negro en el salario docente, sólo ASDE respetó la consigna de retirarse y quedaron en la mesa UDA-UTEP-SADOP para acordar -con total desprecio por el mandato de las bases- el cierre de las escuelas albergues, la rezonificación, las cifras en negro y la imposibilidad de tomar un segundo cargo pese a la falta de docentes, más el castigo feroz para quienes continuaran la protesta.

Más que los descuentos, más que los sumarios, el golpe moral fue devastador…

Menos de un año después el gobierno provincial convocaba a un Congreso Pedagógico… en realidad conminaba, pues cerró las escuelas… Y los mismos docentes que pararon más de un mes y caminaron todos los pueblos y desbordaron todas las plazas, asistieron cabizbajos a buscar el medio punto que mejorara su carrera… Una carrera que se va diluyendo con el florecimiento de un sistema paralelo que no necesita de docentes, ni de títulos, ni de méritos académicos. “Daré clases con docentes o sin ellos” dijo Alberto Rodríguez Saá al inaugurar las sesiones legislativas en abril de 2010.

Efectivamente, el 2010 terminó con la creación de las escuelas digitales, dependientes de la ULP, con personal seleccionado por ella y ajeno por completo al control de títulos que ejercen las Juntas y al Estatuto que rige nuestra actividad.

En consonancia con ello, en el año 2011 las autoridades iniciaron el ciclo lectivo inaugurando una enorme escuela de autogestión en Villa Mercedes, con una matrícula actual de 2.500 alumnos que, hacinados, asisten a ella por la lejanía en que está enclavado el barrio (La Ribera).

Sólo ASDE continuó alzando la voz y su rebeldía fue efectivamente castigada. Prácticamente proscriptos, sus integrantes soportaron retención de haberes y una campaña de difamación que abarcó a todos los medios -formales e informales- dispuestos a cobrar por sus letras de molde o sus micrófonos.

De todos modos, el dolor y los sucesos dejaron en evidencia lo que los discursos tapaban… y silenciosamente la docencia siguió en su quehacer… desolados algunos, indignados otros… Y los indignados viajaron desde las más lejanas localidades a afiliarse a ASDE.

Pero la picadora de la educación pública no escatimó medios ni esfuerzos: Estampillas en dólares, computadoras, fusión de cursos, matrículas exuberantes por aula, la distancia a la escuela como mérito para dar clase y el disciplinamiento a base de premios y castigos, posibilitaron dos desembarcos en nuestras escuelas: el de la política partidaria por un lado y el de un silencio docente bochornoso ante las estadísticas mentirosas y las promociones casi obligadas.

En 2012 el ejecutivo provincial licenció con todo pago a dos docentes disidentes de UDA para que siguieran atomizando… y así empezó la campaña de AMET en nuestro territorio para incorporar un sindicato más a la docencia…

Divide y Reinarás… pero no es la división en sí la que lastima, sino la entrega de las banderas que históricamente nos unieron por sobre las diferencias… La Escuela pública y la Carrera Docente agonizan, y son compañeros -con su acción o su omisión- los que lo están posibilitando.

Callar es consentir, no lo hagas. El silencio nos vuelve cómplices… ¡Protesta!

María Inés Quattropani – Secretaria General ASDE

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