Este lunes fue otra jornada de tensión y protesta en el Policlínico de Villa Mercedes. Durante la mañana, los médicos, que volvieron a denunciar abuso laboral, amenazas y presiones, realizaron una asamblea y resolvieron esperar hasta este miércoles las respuestas del ministerio de Salud. El jueves está programada una marcha en la ciudad de San Luis.

La protesta tuvo otro condimento: familiares de pacientes se sumaron a los reclamos porque también padecen las malas condiciones de infraestructura del Hospital.

Esta vez la bronca volvió a estallar por los amenazas que sufrieron las médicas encargadas del Servicio de Pediatría, a quienes la doctora Ana Fajardo les recriminó haber participado de la protesta del viernes pasado y les dijo: “no hace falta que presenten la renuncia, ustedes ya están afuera del cargo”. Lo ocurrido encendió los ánimos de los médicos que salieron otra vez a los pasillos y el hall central del Hospital para manifestarse.
Si bien el director del Policlínico, Carlos De Carlini, reconoció que faltan nombramientos y “muchas cosas por hacer”, negó que en su gestión se hayan producido abusos laborales y sostuvo que las reacciones de los médicos surgen porque “estamos realizando reestructuraciones con el fin de mejorar los servicios. Solamente pedimos que cumplan con los horarios y las obligaciones”.
Pero los médicos aseguran que desde que asumió De Carlini y el director administrativo del Hospital, Darío Ceballos “se vienen produciendo hechos claros de violencia laboral, por medio de resoluciones que violentan los derechos laborales, tales maltratos, persecuciones, cambios de horarios y exceso de horas en las guardias”.

A esa situación que los médicos consideran “intolerable” se agregan los reclamos que forman parte de una letanía repetida durante años por parte de los médicos y, fundamentalmente, de los miembros de la Asociación de Profesionales y técnicos de la Salud: falta de nombramientos, insumos, equipos e infraestructura, bajos salarios y contratos improcedentes que lesionan la carrera sanitaria y, en definitiva, la atención que reciben los pacientes.
Los ánimos de los manifestantes estaban al borde de decidir esta misma mañana una medida de fuerza. Bellettini aclaró que, si bien los reclamos han sido planteados desde hace tiempo y que los episodios de violencia laboral se han tornado en hechos repudiables “estamos aún abiertos al diálogo” y anunció que este miércoles “nos volveremos a reunir con el jefe de Recursos Humanos, Alberto Lindow. Nosotros apostamos a buscar soluciones”.
La manifestación de los médicos comenzó en el hall central del Hospital, donde se encontraron con familiares de pacientes que, al enterarse de la protesta, se congregaron en el mismo lugar para reclamar, también, por las graves falencias que tiene el nosocomio y que sufren diariamente.
“Nosotros también queremos decir que el área de Guardia es un lugar inhumano. Los que tenemos familiares internados debemos esperar toda la noche afuera porque nos cierran las puertas. Ni siquiera los baños funcionan porque están todos inundados”, comentaron los vecinos.
Durante la noche y la madrugada, los familiares “acampan” en el predio del Hospital e intentan así, soportar las largas horas a la intemperie.
Luego de un breve diálogo, los médicos y los familiares de pacientes salieron al exterior del edificio para proseguir con la protesta. En ese momento, se enteraron de otro hecho generó aún más malestar: “Nos informaron que habían ordenado a la Policía que nos desaloje, pero ellos no quisieron hacerlo porque comparten los mismos reclamos”, comentaron los médicos.
“Les pido tiempo”
De Carlini dijo que los médicos están “impacientes” y volvió a pedirles que “esperen un tiempo para que podamos llevar adelante todos los proyectos que tenemos para mejorar la infraestructura del Hospital y solucionar los problemas de recursos humanos”.
– Los médicos expresan que durante años les han pedido que esperen y que la situación se repita cada vez que asumen nuevas autoridades en este policlínico o en el ministerio de Salud-, le dijo San Luis Noticia.
Yo hablo de lo que me toca. No puedo referirme a lo que pasó. Reitero que para solucionar y mejorar todo lo que hace falta, se necesita tiempo. Estamos trabajando en recursos humanos, en tecnología y en obras de infraestructura.
Dijo que “hace poco tiempo comenzaron las refacciones de la Guardia” y que lo mismo se realizará en otras áreas como Clínica Médica, Farmacia y Terapia “además de hacer todos los relevamientos que sean necesarios para mejorar los servicios y las instalaciones en general”. Pero aclaró: “Esto no es de un día para el otro, necesitamos año y medio o dos”.
Contó que en estos días se reunió con la ministra de Salud, Teresa Nigra, para ponerla al tanto de la situación del Policlínico Regional de Villa Mercedes.
De Carlini negó que durante su gestión se hayan producido hechos de “violencia laboral” y consideró que “lo único que se pidió, en un momento crítico de la Guardia central, fue colaboración a la gente de Terapia. Pero no hubo acuerdo, entonces se hizo una resolución que después fue vetada y se volvió atrás con lo dispuesto. Esto fue calificado como una cuestión de abuso laboral”.
Sobre las denuncias de “represalias” contra las jefas de Pediatría, De Carlini dijo que fue un “mal entendido” porque “cuando asumí al cargo se solicitaron las renuncias de todos los jefes. Yo no ratifiqué a ninguno porque quería estudiar a fondo todas las áreas. Junto con el contador Lindow decidimos que los postulantes que se sientan capaces de ocupar una jefatura presenten proyectos. Eso no gustó mucho. Aparentemente el modelo normativo sí les viene bien, es decir que yo digite quién será el jefe de tal o cual área es lo que quieren, porque si algo sale mal la culpa es mía. De la otra manera, si algo sale mal la responsabilidad es de la persona designada”.

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