Si bien la mano es clara en el gol del empate de River, si el árbitro invalidó la jugada por la protesta de Newell’s y no a instancias del línea o el cuarto árbitro, la anotación no debió haberse anulado.

El reglamento de la FIFA es claro respecto a la jugada de la polémica en el gol de River, primero convalidado y luego anulado.

La Regla 5, que determina los Poderes y Deberes del árbitro, indica:

• Actuará conforme a las indicaciones de sus árbitros asistentes en relación con incidentes que no ha podido observar.

• Las decisiones del árbitro sobre hechos relacionados con el juego, incluidos el hecho de si un gol fue marcado o no y el resultado del partido, son definitivas.

• El árbitro podrá modificar su decisión únicamente si se da cuenta de que es incorrecta o, si lo juzga necesario, conforme a una indicación por parte de un árbitro asistente o del cuarto árbitro, siempre que no haya reanudado el juego o finalizado el partido.

La regulación es por demás explícita. Lo que da lugar al debate, sin embargo, es justamente que la mano de Carlos Luna no pareció ser advertida por Hernán Maidana, el línea involucrado, ni por el cuarto árbitro, siendo la behemente protesta de Newell’s lo que motivó que Ceballos pusiera en duda su decisión, lo cual hace que el fallo de anular la jugada se incorrecto porque ningún factor externo (jugadores, técnicos e incluso la TV) pueden intervenir ante la autoridad de los árbitros para modificar una jugada.

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