Francia era favorito pero Argentina no se dejó pasar por arriba. Berlocq cayó ante Tsonga jugando un partidazo y Mónaco, a pesar de sus errores, terminó desbordando a Simon. La serie de cuartos de final quedó 1-1. Hoy, el dobles: Nalbandian y Zeballos ante Bennetteau y Llodra.

Era la media tarde en el Mary Terán de Weiss y los pedidos de psicólogo estaban a la orden del día. Juan Mónaco, que en 2013 sólo ganó sus partidos de Copa Davis y perdió todos los demás, se complicaba solito y estaba a punto de dejar escapar un primer set que tenía casi ganado. El esfuerzo de Charly Berlocq había sido en vano. Por las tribunas empezaban a sobrevolar los fantasmas del 0-2, justo en un estadio del que históricamente Argentina hizo una fortaleza. La gente le pedía a Pico que ganara “cueste lo que cueste”. Y a Pico le costaba, muchísimo. Pero puso garra, temperamento y sin jugar bien al tenis, terminó desbordando a un Gilles Simon con dolores en su espalda (necesitó atención médica en el segundo set) y cuya presencia en el singles de mañana no es segura.
Pico ganó 7-6, 6-2 y 6-4 en dos horas y media. Y como antes Jo-Wilfried Tsonga había superado a Carlos Berlocq en un extenuante partido de cuatro horas por 4-6, 6-2, 6-3, 5-7 y 6-2, la serie quedó 1 a 1. Por eso será crucial el dobles entre David Nalbandian y Horacio Zeballos, por Argentina, y Julien Bennetteau y Michael Llodra, que se jugará hoy desde las 12:30.
“Estoy orgulloso de mis jugadores y contento del nivel que mostraron. Tenemos un punto, nos faltan dos más”, dijo el capitán Martín Jaite en el atardecer, como balance de la jornada. “Yo no esperaba un viernes negro. Siempre dije que los cinco puntos eran jugables y que la serie definiría el domingo. El dobles, por ejemplo, se puede ganar o perder”, agregó.
Si estos cuartos de final mantienen el suspenso es en gran parte a la victoria de Mónaco. A la inversa de la derrota de Berlocq, memorable por la manera en que le jugó al número 8 del mundo, el tandilense y Simon mostraron un nivel muy inferior al esperable en dos tenistas ranqueados entre los 20 mejores del mundo (están 19º y 13º, respectivamente). Mónaco casi nunca pudo imponerse en los peloteos y cuando los ganó fue por los muchísimos errores no forzados del francés: cometió 70, casi el equivalente a ceder los tres sets completos. El duelo recién levantó en el tercero, cuando Pico ya había ganado en confianza y soltó su brazo y su rival salió a atacar porque no le quedaba otra. En cada tanto logrado, Pico apretaba el puño y el banco argentino se ponía de pie. El punto de la victoria fue una imagen que sintetizó el partido: un largo peloteo de los que abundaron toda la tarde y un approach de los tantos que falló el argentino y que esa vez, por fin, pasó la red.
Luego del encuentro, el vencedor contó algunas intimidades de la que consideró una de las victorias más emotivas de su carrera. “Tengo en la cabeza todo lo que ocurre en La Plata. Muchos amigos que viven allí no la están pasando nada bien. Ojalá que a pesar de que esto es sólo un deporte, este triunfo los haya hecho sentir un poquito mejor”, dijo en referencia a las víctimas de la inundación.
El tremendo empujón anímico que significó ese punto para el equipo argentino fue también un fuerte impacto psicológico en contra de los visitantes, que llegaban como amplios favoritos. “Los dos argentinos jugaron su mejor tenis del año. El 1-1 no genera ilusión ni decepción. Es neutro”, dijo el capitán Arnaud Clement, con un discurso más optimista que su rostro. Con un Tsonga que se desgastó por cuatro horas y un Simon disminuido (ver aparte), en el campamento francés se instalaron las señales de preocupación que muchos creían ver en el equipo local y que los jugadores despejaron en la cancha.

Simon, una lesión y dudas
Así como Gilles Simon tomó el lugar de titular que en un principio era de Richard Gasquet, quien se dio de baja por una lesión sufrida en el Masters 1000 de Miami, tampoco es seguro que el número 13 del ranking pueda estar en el último punto a jugarse mañana. El francés fue atendido de un problema muscular en la espalda durante su partido con Mónaco. “Era una pequeña molestia cada vez que golpeaba la pelota. No fue nada grave. Después de que me atendieron me fui sintiendo mejor”, dijo el jugador tras el partido. Sin embargo, anoche corrió un fuerte rumor de que el francés no estaría en condiciones de presentarse mañana y que su lugar podría tomarlo Michael Llodra. Si eso ocurre, y dependiendo del resultado del dobles, Jaite podría también meter cambios para un hipotético quinto punto: ¿y si entra Nalbandian? Por ahora, sólo son rumores.

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