Delpo está convencido de que Héctor Romani, vicepresidente 2°, fue quien ordenó los cantos en su contra en la reciente serie ante Italia, en Mar del Plata.


De orgullos, egos, diferencias y conflictos trata la historia de la Copa Davis para los argentinos. Cada cual con su responsabilidad, en menor o mayor medida: jugadores, capitanes, dirigentes. Nadie está exento. Y la novela que se viene reproduciendo en los últimos 17 meses es el fiel reflejo de una situación de nunca acabar… Desde septiembre del 2012, el centro de cada discusión al hablar de la Ensaladera es Juan Martín del Potro. Inevitable, claro, porque es el mejor argentino (5º del mundo) y sólo con él nuestro país puede aspirar a levantar la ansiada Copa que aún falta en las vitrinas.

Sabido es el disconformismo del tandilense con la Asociación Argentina; bien lo hizo saber hace tres meses, cuando desahogó toda su bronca contenida para justificar su ausencia en la primera ronda. Y ayer hubo un nuevo capítulo con un comunicado rotundo, con algunos renglones enigmáticos pero que no son imposibles de descifrar. Citamos: “En noviembre hice pública una carta en la que mostraba mi disconformidad con el doble discurso y la hipocresía reinante en torno a la Copa Davis. Desde ese momento, nada cambió, sino que empeoró”. ¿Pero cómo puede haberse deteriorado una relación casi nula si en estos tres meses no hubo más comunicación entre las partes? La respuesta está en lo que pasó segundos después de la derrota argentina ante Italia en Mar del Plata. Cuando Berlocq, Mónaco, Zeballos y Schwank saludaron a las tribunas bajó un “¡Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Delpo que lo mira por TV!”.

Pareció un hecho más, quizá sin injerencia. Pero desde el círculo de La Torre aseguran lo contrario: tienen chequeado que Héctor Romani, vicepresidente segundo de la AAT, ordenó el cántico a través de la hinchada que lidera “el Pela de la Davis”, como lo conocen, quien va a la tribuna desde hace cuatro años y mantiene una estrecha relación con el riñón de la Asociación. Ayer, Olé contactó al Bicho, pero él, desde México, aseguró “no saber nada”. Esto molestó y fue decisivo para que, otra vez, Del Potro se bajara. “No jugaré la Copa Davis por el resto de 2014”, remató en el mail. Entonces, Argentina deberá afrontar el repechaje para no descender sin su figura. Y habrá que empezar a rezar para que toque un rival accesible. De lo contrario, la Zona Americana es una probabilidad alta. El fantasma de la B.

La sensación es que el tandilense no se va a bancar ninguna. Toda maniobra que lo involucre y le caiga mal será un atenuante para su regreso. En la semi del 2012 se empacó porque no le dieron tiempo para exhibir su opinión acerca de la superficie para enfrentar a los checos; en 2013, los cantos de sus compañeros post triunfo con Alemania. Y luego la siguió Romani con sus declaraciones y ahora con su imposición para que este fanático caracterizado que lidera la hinchada-Sebastián Fernández, de 37 años y dueño de una ferretería en Castelararrancara el cantito junto con sus amigotes.

Cabe resaltar que hace ya un parde años que la AAT banca a esta banda dándole accesorios, entradas y hasta pasajes cuando los argentinos juegan en el exterior. Incluso Olé fue testigo cuando en una serie en el Roca, el Bicho Romani les entregó una caja con camisetas oficiales del team. Lo que hizo también Del Potro en su comunicado fue primerear una posible idea de los dirigentes de limpiarle el camino para que volviera y se sintiera en un ambiente cómodo. “No permitiré que se utilice mi nombre para justificar renuncias que sólo sirvan de maquillaje”, explicó en referencia a la potencial chance de que sacarán al capitán Martín Jaite, con quien no se lleva. Pero la personalidad introvertida de JM lo frena. Lejos está de ser como el otro ícono, David Nalbandian, quien era capaz de subsistir en medio del incendio. Delpo necesita su lugar, con la gente que a él le agrada. Y a la vez saca a relucir su peso de top: le hirieron el orgullo y pareciera que hoy, para tenerlo como aliado, no se lo puede tocar. Es el punto lamentable de la situación: sin haber tratado de solucionar las diferencias, los comentarios de lo sucedido en Mar del Plata fueron suficientes. Su decisión fue terminante. Y así, los conflictos pintan eternos.

Fuente: http://www.ole.com.ar/

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