Tanto si te han regalado en estas Navidades un nuevo dispositivo móvil como si llevas tiempo usándolos, la seguridad de nuestros datos es un aspecto que nunca debemos relegar a un segundo plano. Para que la gestión te sea más sencilla, repasamos algunos aspectos clave sobre seguridad en dispositivos móviles para que puedas proteger tus datos.


Han pasado apenas dos días tras la Navidad y, claro está, aún muchos están disfrutando de esos primeros momentos con los regalos recibidos. Seguramente, dentro de esos regalos recibidos, se encuentre algún smartphone o un tablet; dispositivos móviles recién estrenados que ya tendremos en marcha y en los que estaremos instalando las aplicaciones esenciales para iOS, Android o Windows Phone. Las aplicaciones, sin duda, captan la mayor parte de la atención de los usuarios y, al estrenar un dispositivo, prácticamente es la primera cosa en la que solemos pensar.

Sin embargo, si lo pensamos fríamente, nuestros smartphones y tablets van a atesorar información de carácter personal; guardaremos contactos, tendremos las fotos que tomamos, instalaremos el cliente de Twitter y Facebook, usaremos aplicaciones de geolocalización o, incluso, llegaremos a leer nuestro correo electrónico. ¿Con esto qué es lo que quiero decir? La respuesta es simple, creo que antes de ponernos a instalar aplicaciones, deberíamos invertir un poco de tiempo en la seguridad de nuestros dispositivos móviles.

Pues sí, aunque pueda ser lo último que se nos pase por la cabeza y haya alguien que pueda pensar “eso ya lo haré más tarde”, la seguridad en dispositivos móviles debería ser una de nuestras tareas prioritarias; un must que no deberíamos posponer porque, el día menos pensado, esta inversión de tiempo nos sacará de algún apuro.

¿Y por dónde podemos empezar? Si estás dando tus primeros pasos con nuevo smartphone o tu nueva tablet, creo que deberías pensar en aspectos como:

Controlar el acceso a tu dispositivo
Realizar copias de seguridad para respaldar tus datos
Controlar en remoto el dispositivo en caso de robo o pérdida
No instalar aplicaciones a lo loco
Controlar los datos que compartes
Los parches de seguridad y las actualizaciones son importantes
Controlar el acceso a tu dispositivo

Tal y como comentábamos al inicio, nuestros dispositivos móviles guardan datos de carácter personal; ahí están nuestros SMS, nuestras fotos, nuestros correos electrónicos, nuestras conversaciones de WhatsApp o Line… Es fundamental que intentemos preservar esta información fuera del alcance de terceros; de hecho, si hacemos compras de aplicaciones, alguien podría provocar una “hecatombe” si se pone a comprar, cual poseso, canciones o aplicaciones desde nuestro terminal sin contar con las medidas adecuadas (y aunque las compras requieran una contraseña, desgraciadamente, no siempre elegimos las mejores).

¿Y qué opciones tenemos a nuestra disposición? Teniendo en cuenta que “no hacer nada” no es una opción, dependiendo de la plataforma que estemos usando tendremos unas opciones u otras. La más simple, y disponible tanto en iOS como en Android, es bloquear el terminal mediante una contraseña. En el caso de iOS lo encontraremos en los “Ajustes”; concretamente en la opción “General” y, dentro de ella, “Bloqueo con código”. En el caso de Android la encontraremos dentro de “Ajustes” y, una vez ahí, dentro del bloque de “Seguridad”.

Android nos ofrece otras opciones adicionales; hay terminales en los que encontraremos opciones de reconocimiento facial, usar una contraseña alfanumérica y un patrón visual, es decir, dibujar sobre la pantalla del terminal unas líneas que unen una serie de puntos.

En el caso de iOS, si dispones de un iPhone 5s, el botón principal incluye un sensor de huellas dactilares (llamado TouchID) que puedes usar para desbloquear tu terminal de una manera muy cómoda (y también segura).

Realizar copias de seguridad para respaldar tus datos

Si hay algo que he visto en demasiadas ocasiones es que alguien se acuerde del backup demasiado tarde; es decir, cuando ha perdido datos y se ha dado cuenta que no los puede recuperar. Invertir algo de tiempo en realizar copias de seguridad del contenido de nuestro smartphone o nuestra tablet nos puede sacar de más de un apuro en caso de avería o de perdida del dispositivo, minimizando la probabilidad de perder información.

¿Y qué opciones tenemos a nuestro alcance? Los usuarios de iOS, aunque muchos no lo usen, lo tienen muy fácil gracias al servicio de iCloud (que lo encontraremos, dentro de Ajustes, en iCloud y, una vez dentro, en “Almacenamiento y copia”). Con este servicio de sincronización activo, podremos realizar una copia de seguridad automática cada vez que tengamos nuestro dispositivo iOS en carga y conectado a una red Wi-Fi; un proceso transparente por el que tendremos a buen recaudo la configuración de nuestro dispositivo, las fotografías, nuestros mensajes o las aplicaciones que tenemos instaladas.

En el caso de Android, los usuarios tenemos que buscarnos alguna vía para hacerlo porque Google no nos pone las cosas tan fáciles. En Android existe un backup básico que sí que está incluido entre las opciones del sistema; si accedemos a los “Ajustes” del dispositivo, si accedemos a la sección denominada “Personal”, dentro de ésta, veremos una opción denominada “Privacidad” en la que veremos la copia de ajustes que se realizan dentro de nuestra cuenta de Google. Si activamos esta opción, podremos realizar una copia de las configuraciones de redes Wi-Fi, favoritos y datos de algunas aplicaciones.

Fuente: http://bitelia.com/

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