El olvidado Parque de las Naciones y el pésimo estado de los espacios verdes al costado de las rutas provinciales son el claro ejemplo de una gestión que abandonó por completo la ciudad. Mientras en Villa Mercedes florecen las inversiones y las obras sustentadas con el presupuesto del gobierno provincial, la ciudad de San Luis es relegada por los “caprichos” políticos de dirigentes del Ejecutivo.

Con más del 60 por ciento de la población provincial en la capital, el accionar del gobierno no solo perjudica o intenta hacerlo, a una gestión ideológicamente distinta sino que deja a la deriva a más de 100 vecinos.

El reflejo más reciente es el anuncio de la construcción de desagües pluviales que anunció el intendente Enrique Ponce. Con inversiones nacionales y a través de la gestión que el mandatario comanda, se dará respuesta a una necesidad histórica de la ciudad. Con los innumerables gastos que la provincia tiene en espectáculos y/o actividades recreativas, la obra ya estaría terminada y decenas de puntanos no hubieran sufrido los azotes de los últimos temporales.

Pero el privilegio de la chicana y la búsqueda de entorpecer las acciones que la Municipalidad de San Luis desarrolla actualmente, es más fuerte que la mejora en la calidad de vida de la población.

Sin lugar a dudas, el abandono se profundizará ya que el actual gobernador Claudio Poggi, parece más preocupado en dejar el barco y no hacerse cargo de la gestión que de proveer de políticas públicas reales a los puntanos.

Redacción San Luis Opina

 

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