Alberto Rodríguez Saá empezó a “bajar a dedo” a los intendentes que pretendían ser reelectos. Petrino y Rosas Curi fueron los primeros. Melano y Mocdese están en la mira.

Tal como lo hizo con Claudio Poggi, a quien le prohibió ir por la reelección a gobernador a pesar de tener el 80% de imagen positiva, Alberto Rodríguez Saá comenzó a bajar a dedo y por capricho personal, a los intendentes de Compromiso Federal que no son de su agrado.

La primera en la lista negra de los intendentes a los que Alberto Rodríguez Saá no les permitirá ir por la reelección es Gloria Petrino. La actual jefa comunal de Villa de Merlo discutió con su esposa Delfina Frers durante la organización del Tour Femenino, y fue motivo suficiente para dejar de simpatizarle al ex gobernador. La excusa que puso dentro del partido para justificar su decisión personal es que “Petrino hizo mucha militancia por Poggi”. Roby Otalvares y César Arias se promocionan como sucesores, pero no estarían en los planes de “El Alberto”, quien según fuentes del PJ merlino “ha elegido al hijo de un candidato y amigo personal que ya le dio dos derrotas en Merlo”.

Otro que también entró en la “lista negra” de Alberto Rodríguez Saá, fue el intendente de La Punta, Darío Rosas Curi, acusado por el propio Rodríguez Saá de “florearse mucho con el actual gobernador y hablar muy mal de él”. El ex primer mandatario provincial decidió “colgarlo” y poner en su lugar a Martín Olivero, actual Ministro de Seguridad y un hombre con imagen muy negativa, luego de su mal desempeño en el conflicto con la policía de 2013 y las torturas cometidas en la cárcel de San Luis que recorrieron el país”.

Marcelo Mocdese de El Volcán y Jorge Melano de Justo Daract, serían las próximas cabezas que haría rodar Alberto Rodríguez Saá. Mocdese fue señalado por “El Alberto” como “cómplice de una sociedad ilícita de intendentes”, junto con Ricardo Videla de Estancia Grande, Andrés Vallone de Juana Koslay y Gabriela Ciccarone de El Trapiche, a quien el propio Rodríguez Saá echó del cargo desde su radio y El Diario de La República.

Lo de Melano sería una disputa personal por derechos de autor, ya que Alberto Rodríguez Saá habría afirmado en Justo Daract que “el intendente quiere quedarse con todos los laureles como precursor del Festival de Tango, y todos saben que fue un invento mío y él se encargó de destruirlo y hundirlo en los sucios negociados de la corrupción; y es algo que no se lo voy a permitir”.

“La cacería de brujas a intendentes” de Alberto Rodríguez Saá ya empezó, y algunos todavía zafan porque el contexto les favorece, pero saben que están en la mira. Andrés Vallone es sin dudas una de las cabezas que más ansía ver rodando, pero aún tiene dos años de mandato. El intendente de Juana Koslay sabe que es número puesto en la “lista negra” de Rodríguez Saá y habría afirmado en su entorno que “si el Alberto gana me esperan dos años de tormento, presión y recorte de fondos”.

Ricardo Videla es otro que renueva y a “El Alberto” no le simpatiza. El jefe comunal de Estancia Grande (íntimo amigo del Papa Francisco), se peleó con Alberto Rodríguez Saá y abandonó las filas de Compromiso Federal para unirse al Frente Para La Victoria. Pero Rodríguez Saá quiere arrebatarle el municipio por dos razones, primero, porque es su lugar de residencia, donde posee una lujosa mansión que costó millones y pagaron todos los puntanos, y segundo, porque le asignó un “presupuesto de 24 millones de pesos a una localidad de tan solo 300 habitantes y perdió el control de la caja”. Para pelearle la comuna a Videla, Alberto Rodríguez Saá apostaría a una vieja cara conocida de Compromiso Federal: Hugo Hissa.

Fuente: La Ciudad

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