¿Te preguntaste alguna vez cuántas prendas guardás en tu placard? Y ahora, una aún más difícil: ¿Cuántas de ellas realmente usás?

Esto se cuestionó Courtney Calver, una mujer que se propuso superar un gran desafío: usar tan solo 33 prendas durante 3 meses. Fue así como comenzó su proyecto que al día de hoy ha sido imitado por miles de mujeres -y hombres- alrededor del mundo.

Se trata de demostrarse a uno mismo que la cantidad no hace a la calidad y dejar en evidencia que guardamos mucho más de lo que usamos. De hecho, la regla del 80/20 lo comprueba: usamos solo el 20 por ciento de nuestra ropa el 80 por ciento del tiempo (y si no lo creés, comprobalo vos misma).

¡Vamos! Ya es hora de admitir que no vas a volver a usar esa remera que tenés guardada hace años y que hay otra persona que realmente podría sacarle provecho a tu amada campera que una y otra vez te prometés usar el invierno siguiente.

Pero sabemos que no es nada fácil sumarse a este desafío minimalista. Si sos de las indecisas, te damos unos consejos. Al fin y al cabo, este proyecto tiene como fin un cambio de mentalidad interno y quién dice que no podemos romper algunas reglas del proyecto original para adaptarlo a cada una:

  •     A tu medida: las 33 prendas pueden incluir ropa + calzado o ropa + accesorios. De acuerdo a lo que uses, elegí la categoría secundaria que más te convenga y dejá el resto librado al azar.
  •     Cambialo por temporada: podés intercambiar algunas prendas para estar acorde al clima o simplemente para renovar tu outfit.
  •     El clásico sobre todas las cosas: todas tenemos unas prendas que amamos y que van con todo. No las dejes afuera de este plan.
  •     Prueba piloto: si pensás que 3 meses es demasiado tiempo, intentá con 3 semanas. Si funciona, ¡mandate con todo!
  •     Menos es más: cuando tenés que hacer una selección, siempre es mejor elegir una prenda simple y de calidad. Unos buenos lentes o una cartera de cuero no tienen igual.

¡Vamos! ¿Qué estás esperando para seleccionar tus 33 prendas? Hacé la prueba: vas a ver qué sencillo puede ser finalmente sacar de tu placard toda esa ropa que venís acumulando hace tanto tiempo.

Si lográs completar el desafío, vas a aprender a diferenciar lo imprescindible de lo que no lo es. Doná todo lo que te sobre y muchas personas te lo agradecerán.

Todo cierra, ¿no? ¡Animate y contanos cómo resultó!

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