Fue convocado por las federaciones nacionales. El sector pide una suba salarial mínima del 35%. Los gremios Sidiu y ADU confirmaron que se sumarán a la medida de fuerza.

Luego de iniciar el ciclo lectivo con una protesta, los docentes de la UNSL volverán a parar por 48 horas, que afectará a la casa de estudios, el Jardín Maternal y la Escuela Normal Mixta. Será a partir de mañana y por el jueves, para reclamar al gobierno nacional mejoras salariales con un piso de un 35 por ciento sobre los sueldos actuales. Así lo confirmaron los dos gremios de educadores universitarios, la Asociación de Docentes Universitarios (ADU) y el Sindicato de Investigadores y Docentes Universitarios (Sidiu). El primero debatirá con sus afiliados realizar una nueva medida de fuerza la semana próxima, mientras que el segundo ya confirmó que por mandato de la federación a la que pertenece (Conadu), volverá a aplicar una huelga de dos días el 21 y 22 de marzo.

“No ha habido ofrecimiento para ningún sector de la educación, el gobierno nacional no se mueve del 19 por ciento que ofrecieron a los docentes de la provincia de Buenos Aires y a los universitarios ni siquiera eso, sólo una indexación automática a la inflación. También estamos reclamando lo que perdimos el año pasado que fue entre un 8 y 10 por ciento y el incumplimiento de algunos ítems como el pago a término de los incentivos y adicionales”, explicó el secretario adjunto de ADU, Arturo Gómez Barroso, quien agregó que durante todo el miércoles realizarán asambleas con los afiliados de las tres sedes de la provincia (San Luis, Villa Mercedes y Merlo).

Además, el secretario de prensa de Sidiu, Antonio Mangione, dijo que en los dos últimos encuentros que los representantes del Ministerio de Educación de la Nación mantuvo con los sindicatos universitarios, ofreció hasta un 19 por ciento de incremento salarial, lo que “es una razón de peso para que el conflicto continúe”, afirmó.

“La paritaria universitaria es muy difícil, el Gobierno se mueve un poco por encima del 18 por ciento pero sigue siendo una cifra insuficiente,no hay ni recomposición ni aumento salarial porque a la fecha la inflación no es esa. Según la proyección que hizo el Banco Central, este año va a ser de hasta el 23 por ciento, nosotros pensamos que va a estar en alrededor del 27 por ciento; nada hace pensar que con el déficit fiscal que hay, vaya a bajar. El Ejecutivo ofreció casi como un ‘manotazo de ahogado’, actualizar el sueldo mes a mes con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que es inaceptable porque es un retraso permanente del salario”, sostuvo Mangione, quien añadió que una de las actividades previstas durante la protesta, será una “panfleteada” mañana cerca del mediodía en la plaza Pringles.

Los demás puntos que reclaman los docentes universitarios de todo el país, también incluye el cumplimiento de la convocatoria a una paritaria nacional que sirva como garantía salarial del sector, como también el aumento presupuestario, la continuidad de los educadores contratados y ad honorem, el restablecimiento de los fondos para la terminación de tesis doctorales (Profite) y de los programas de formación, entre otros puntos.

Durante la semana pasada, el sector comenzó las clases con una medida similar durante el 6 y 7 de marzo, cuando fue a un paro de 48 horas en el inicio de clases en la UNSL.

“Como siempre hay sectores sociales que guardan empatía y reconocen el conflicto, hay otro que por diferentes razones no está muy enterado y otro, que francamente  es opositor al reclamo sindical de cualquier ámbito. Con la ausencia de gremios, la precarización laboral se hace evidente y el abuso contra el trabajador se hace palpable y se profundiza. Le pedimos a esa parte de la sociedad que mire a sus hijos y que les diga que está de acuerdo con que en el trabajo los ‘negreen’, que no les den las condiciones laborales necesarias y que les paguen mal”, sostuvo Mangione.

Deja un comentario