Lo único constante es el cambio, todo cambia, por qué no iría a cambiar entonces nuestra vida. Ya sabemos que podemos cambiar lo que no nos gusta, pero ¿por dónde empezar?

Por Guillermo Mazzola – Coach en Finanzas

Cuesta aceptarlo porque implica un esfuerzo, pero la única realidad es que nuestras vidas son nuestras y nadie vendrá a solucionarlas por nosotros. Somos vos y yo los que debemos tomar las riendas del cambio.

Se dice que cambiar da miedo, pero la realidad es que el cambio implica algo diferente, algo nuevo que nunca antes hemos vivido y lo que realmente produce miedo es lo desconocido. Sin quererlo, nuestro cerebro nos dispara pensamientos que nos advierten de los peligros a los que podemos vernos expuestos y esos pensamientos preocupantes nos generan ansiedad. Aun así, si realmente queremos cambiar ciertos aspectos de nuestra vida debemos empezar por cambiar nosotros primero. Para obtener resultados diferentes debemos tomar acciones diferentes.
Pensá en tus logros pasados, no llegaron a tú vida por casualidad o suerte y si así llegó alguno, de la misma manera se fue. Pero esas conquistas de las que alguna vez te sentiste orgulloso u orgullosa fueron el resultado de una serie de pensamientos, decisiones y acciones. En algún momento al igual que ahora empezaste a ver que algo estaba mal, que había que cambiar algunas cosas, de manera que la primer área donde debemos enfocarnos cuando llegamos a la conclusión de que es hora de crecer y cambiar es la de nuestros pensamientos, nuestras creencias, nuestros puntos de vista, nuestra mentalidad. Necesitamos abrirnos a nuevas ideas, buscar nuevos puntos de apoyo sobre los que luego comenzaremos a tomar decisiones que nos lleven a acciones diferentes y así finalmente tendremos como resultado el cambio que buscamos, ya sea una novia o un novio, un trabajo, una carrera universitaria, ser más ordenados, mejorar las relaciones con nuestra familia, bajar de peso, cambiar de hábitos, cambiar el auto, hacer deportes o lo que sea que estemos intentando cambiar.
Generalmente las respuestas a nuestros problemas suelen ser obvias ante los ojos de quienes no están en nuestro lugar. Por ejemplo, a quien realmente le está costando levantarse temprano todos los días, le cuesta, de la misma manera, ver que la solución comienza por acostarse temprano hasta lograr dormirse temprano. Por eso es importante prestarle atención en éste punto del proceso de cambio a la frase que dice en forma de pregunta: ¿preferís tener la razón o ser feliz? Si tú respuesta fue ser feliz es señal de que vas por buen camino, si tú respuesta fue tener la razón, deberías tener en cuenta otros puntos de vista en éste momento, porque aunque a todos nos guste tener la razón debes en cuando, son esas certezas, esas opiniones donde sentís tener la razón las que te han llevado a donde no querías terminar. Seguramente tendrás mucha razón sobre aspectos de tú vida en los que te sentís orgulloso u orgullosa de haber logrado, pero el punto es que es momento de empezar a cuestionar esas certezas que te han permitido llegar a mal puerto en lo que estás buscando cambiar.
Solo te daré algunos pocos ejemplos figurativos para aclarar éste concepto, seguidamente te mostraré las herramientas que a mí me han ayudado a cambiar una y otra vez mi vida en una línea de mejora y progreso constante y finalmente vos decidirás que hacer con ésta información.
Ejemplos figurativos de creencias limitantes:
1) Un joven de 30 años desea encontrar al amor de su vida y formar una familia. Al momento de conversar con sus amigos sobre las mujeres se siente cómodo para dar su opinión y en ese momento salen a relucir sus verdaderas creencias, aquellas que le impiden lograr su objetivo, creencias del tipo: todas las mujeres son unas locas.
2) Un hombre de unos 50 años se considera joven pero admite que quiere perder peso y cuidar su salud. En el momento de hablar del tema en confianza, afirma que: ir al gimnasio realmente no lo ayudaría.
3) Una Joven de 30 años quiere casarse y cerrar una etapa de su vida, convivir y establecer su propia familia, pero en su corazón sigue pensando que “los hombres son todos iguales”.
4) Una mujer de unos 45 años desea profundamente alejar a su hijo de las drogas pero su sincera opinión acerca de la juventud es que: la juventud está perdida.
Todas estas creencias están directamente ligadas a nuestras experiencias pasadas, no debemos juzgarnos, ni criticarnos, ni sentirnos culpables por pensar así, pero déjame preguntarte ¿realmente querés algo diferente, realmente querés cambiar tú vida? Porque si realmente querés hacerlo es inevitable que cambies todos éstos puntos donde crees tener la razón, dejes de lado el orgullo, solo por un momento y elijas ser feliz adoptando un nuevo punto de vista acerca de posibles soluciones, y te sugiero que dejes de lado el orgullo solo por un momento, porque, créeme que cuando logres cambiar eso que tan arto o cansada te tiene vas a sentirte muy orgulloso de los nuevos resultados, vas a reírte de éste momento que va a haber quedado en el pasado y vas a sentir que maduraste y que ahora sos más fuerte, vas a sentir el poder y la motivación que sienten los ganadores, pero, para eso primero hay que pagar el precio. Sin sacrificio no hay recompensa y el que abandona no tiene premio.
Que estés leyendo éste articulo ya te posiciona dentro de las personas que logran mejorar sus vidas y alcanzar sus metas, creo sinceramente que ésta es tú oportunidad para llegar lejos y dejar de vivir de una vez por todas un estilo de vida que no te provee de felicidad.
Herramientas de cambio:
Para cambiar hay que formar nuevos hábitos, puede ser que no seas de esas personas que lee un libro, escucha conferencias sobre psicología, asiste a un psicólogo, a un evento presencial de superación personal o ve videos relacionados. No juzgo el hecho de que no lo hagas pero para cambiar, éstas son las mejores herramientas, las que vas a necesitar y en caso de que no tengas el dinero para acceder a alguna de ellas la mayoría de éstas herramientas se encuentran de manera gratuita en Internet.
1) Hacer terapia con un psicólogo o psicóloga de la línea cognitiva integrativa.
2) Leer libros como:
Puedo Superarme de Bernardo Stamateas
El Poder Sin Límites de Anthony Robbins
Los Cuatro Acuerdos de Miguel Ruiz
3) Ver Películas como:
El Cambio de Wayne Dyer
El Secreto (documental)
4) Asistir a eventos de desarrollo personal.
5) Comenzar un curso de coach ontológico.
6) Contratar a un coach para recibir su ayuda.
7) Escuchar al menos una hora diaria de conferencias de oradores como:
Camilo Cruz
Jim Rohn
Robert Kiyosaki
Mario Luna
8) Escuchar meditaciones guiadas para irte a dormir de autores como:
Louise Hay
Deepak Chopra
9) Salir a caminar media hora por día.
10) Mejorar tú dieta con alimentos más sanos. Te sugiero en éste punto buscar información sobre los alimentos y dietas alcalinas, usar suplementos dietarios naturales y hacer una consulta a un nutricionista.
11) Tomar clases de Yoga.
Poniendo en práctica éstos 11 puntos a la vez, o por lo menos 8 de ellos será inevitable que logres cambiar todo lo querés que cambie en tú vida y de tú vida.

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