Luego de investigar dos años, revelaron que en el católico Estado de Pensilvania hubo abusos sexuales durante al menos 70 años

Las autoridades revelaron que más de 300 sacerdotes católicos cometieron abuso de menores en el estado norteamericano de Pensilvania, así como el encubrimiento por parte de la Iglesia católica de los casos, que abarcan un período de 70 años.

La investigación de dos años reveló el abuso de menores y el “sistemático encubrimiento” por parte de la jerarquía eclesiástica, dijo el fiscal general de Pensilvania, Josh Shapiro, al presentar los resultados del trabajo.

“Pese a que la lista es larga, no creemos tener todos (los nombres)”, indicó Shapiro, que aseguró que se trata del informe más amplio sobre abuso infantil dentro de la Iglesia que se haya dado a conocer en Estados Unidos.

Este informe sale a la luz más de 15 años después del escándalo generado por la publicación de los casos en torno al cura John Geoghan en Boston. En ese entonces también se reveló que el liderazgo de la Iglesia había intentado mantener los casos en secreto.

Las acusaciones afectan a seis de las ocho diócesis de Pensilvania. El fiscal del estado estima que hay miles de víctimas, aunque presume que muchas no reportaron los abusos. Según dijo, se identificó a 1.000 víctimas.

“Los sacerdotes abusaron de niños y niñas pequeños y los hombres de Dios que eran responsables de ellos ni hicieron nada, ocultaron todo”, apuntó Shapiro. “El encubrimiento fue sofisticado”, señaló. “Mientras tanto, los líderes de la iglesia registraron los abusos y los encubrieron”.

Shapiro manifestó que la institución documentó las acusaciones, muchas de las cuales se registraron desde los años 80, aunque algunas se remontan incluso décadas atrás, pero priorizaron la reputación de la Iglesia sobre la seguridad de niños y niñas.

“Los arzobispos tenían la llave a los archivos secretos”, apuntó. El encubrimiento llegó “en algunos casos hasta el Vaticano”, aseguró.
Según el fiscal, los documentos internos de la Iglesia muestran que las autoridades mostraron un “desprecio absoluto” por las víctimas al usar “eufemismos” para describir los abusos y calificarlos de jugueteos o conducta inapropiada.

“No fue ninguna de esas cosas”, señaló. “Fue abuso sexual de menores, inclusive violación, cometida por hombres grandes contra niños”.

El fiscal explicó que prácticamente ninguno de los casos puede ser juzgado hoy en día porque prescribieron. Además dijo que algunos de los curas acusados fueron promovidos y al menos dos obispos que no informaron de los abusos se convirtieron en cardinales. A la vez, los miembros de las comunidades afectadas no fueron informados.

En un caso, por ejemplo, un cura toqueteaba a jóvenes con la excusa de que estaba llevando a cabo un “análisis de cáncer”, indicó un comunicado de las autoridades judiciales.

En la diócesis de Pittsburgh, un grupo de cuatro sacerdotes abusaba de jóvenes y a uno lo obligaron a posar desnudo en una casa parroquial como Jesús en la cruz.

El informe revela también que los curas abusaban de jovencitas y las dejaban embarazadas. En un caso incluso se arregló un aborto.

Para la investigación se utilizaron medio millón de documentos que eran guardados hasta el momento en archivos secretos del obispado. Los investigadores de

Pensilvania utilizaron acciones judiciales para tener acceso a estos documentos.

Muchos de los sacerdotes identificados se resistieron a que sus nombres fueran dados a conocer, lo que demoró la publicación del informe.

“Antes hubo otros informes sobre abuso sexual infantil dentro de la Iglesia católica, pero nunca a esta escala”, señaló el informe. “Para muchos de nosotros, estas historias pasaban en algún lugar lejano. Ahora sabemos la verdad: pasan en todas partes”.

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