El supuesto accidente ocurrió este martes, alrededor de las 18, en el barrio Esperanza II que está ubicado en la capital puntana, entre las calles Tacuarí y La Merced.

Venancio Vargas limpiaba su pistola calibre 9 milímetros cuando ésta se disparó aparentemente de modo accidental, hiriendo a su hijo de 44 años, Guillermo Vargas. Para la Policía, esa era, anoche (martes), la circunstancia en la que el hombre resultó baleado por su propio padre, un policía retirado, de 71 años, según contó el responsable de la Oficina Judicial de la Comisaría 4ª, el oficial principal Marcelo Coria.

El efectivo informó que el hecho que investigan ocurrió el martes a las 18, aproximadamente, en un departamento del segundo piso del monoblock 3 del barrio Esperanza II, ubicado entre Tacuarí y La Merced, en la zona oeste de San Luis Capital.

Padre e hijo residen juntos allí, por las averiguaciones practicadas por la Policía. “El señor mayor está separado de la madre de su hijo hace un tiempo. Se retiró de la Policía Bonaerense hace 20 años, aproximadamente. Y hace un año y medio, más o menos, sufrió el último ACV”, detalló. Al parecer, antes, había tenido otro.

Según la reconstrucción preliminar de los investigadores, los Vargas estaban ayer a la tarde en el living-comedor de la vivienda. El anciano aseaba el arma cuando una bala impactó en su hijo, que estaba parado prácticamente frente a él, al lado de una heladera.

“El percutor se habría accionado de forma accidental –dijo el principal Coria–. Aparentemente, el arma ha estado montada, es decir, con la bala en recámara. No lo vio al muchacho, que ha estado frente a él. No sabe cómo se escapó el tiro”.

El menor de los Vargas fue auxiliado por un vecino que justamente llegaba a su domicilio. Este hombre llevó al hospital al herido en su propio automóvil. “Me indican que la bala impactó en el lado derecho del tórax y habría salido por el izquierda”, es decir, que presenta orificio de entrada y de salida, especificó Coria. Anoche, al momento de diálogo telefónico con el principal, Vargas era operado en el Hospital San Luis. Según la información que manejaba la Policía, estaba estable.

El anciano, por su parte, permaneció en el domicilio tras efectuar el tiro. El policía explicó que, de acuerdo a lo dispuesto inicialmente por el juez Penal 2, Ariel Parrillis, no quedaría detenido. La indicación que les dio el magistrado es “tomar declaraciones a los vecinos, recabar la mayor cantidad de información”, refirió.

Cuando este medio le preguntó si está descartado que haya habido previamente algún problema o pelea entre padre e hijo, el policía respondió que justamente para eso le tomarán declaración a los vecinos, para establecer en detalle qué y cómo ocurrió. Hay vecinos que “aparentemente pueden haber escuchado una discusión, pero vamos a ver primero las declaraciones, no nos adelantaremos”, aclaró.

Consultado por este medio, el principal dijo que Vargas padre “está lúcido y tiene conocimiento de que su hijo está internado”. “Hablamos de un hombre de 71 años que ha tenido dos ACV –recordó el policía–. Es una persona que se pierde”.

La Policía realizó una inspección de la vivienda. Bajo una cama encontraron la pistola, que fue secuestrada para pericias. Recuperaron también un casquillo o vaina servida, que correspondería al proyectil disparado.

El Diario de San Luis

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