Se trata de dos intervenciones que realizaron profesionales de la unidad cardiovascular, gracias a los equipos de alta complejidad del nosocomio. Tras lograr un diagnóstico anatómico exacto, pudieron detectar una arritmia y extinguirla mediante una onda de calor que va por un catéter.

El gerente de la unidad cardiovascular, Alfredo Bravo, remarcó que se trata de dos procedimientos médicos que fueron factibles gracias a la importante inversión tecnológica del Hospital Ramón Carrillo. “Esta tecnología está solo en dos o tres lugares del país. No hay más. Eso demanda tener que invertir en materiales costosos, y estamos contentos porque las intervenciones salieron como lo buscábamos”, dijo.

Bravo consignó que la ablación de arritmia es una cirugía de alta complejidad dentro de la unidad, y aseguró que se trata de un “salto de escalón” en lo que representan las operaciones cardiacas dentro del tratamiento de arritmias.

El estudio electrofisiológico es la herramienta clave para detectar la afección de la arritmia, estuvo guiado por un ingeniero que se encargó de llevar adelante una reconstrucción 3D del corazón factibilizando ambos hallazgos. “Seguido a ese paso, y con otro catéter una vez ubicada la arritmia, se hace la ablación enviando una onda por radio frecuencia a esa vía. Esto genera una quemazón dentro del corazón, entonces el nervio se corta y extingue la arritmia”, explicó.

Durante el procedimiento, fueron intervenidos dos pacientes, uno de ellos padecía una “arritmia a repetición”, y ya había sido ablacionado en otra institución, aunque esa arritmia volvió a aparecer. “Nos pareció que era un paciente para tratarlo con la tecnología del ‘Carrillo’ porque nos permitió hacer un mapeo y nos marcó específicamente donde estaba ese inconveniente”, sostuvo. El especialista dijo que si bien era una arritmia sencilla, estaba provocando un agrandamiento en el corazón de la persona, pero que ¡positivamente habían podido cartarla.

El otro, fue un joven que dentro del corazón tenía un sistema de conducción que no iba por el lugar que correspondía. Bravo dijo que el objetivo fue quemar esa conducción irregular, “mediante una onda de calor transmitida por un catéter que localizó el conflicto y eso evitará la arritmia”, indicó.

Cabe destacar que las cirugías fueron guiadas por el prestigioso cardiólogo, Francisco Femenia, quien cuenta con una vasta experiencia en la materia.

 

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