Esta edición, la novena, estuvo dedicada a Gabriel César Ferrari, el intendente fallecido el 9 de octubre pasado. Su esposa, Silvia De la Serna, recibió una placa. A través de una ordenanza, se decidió que el polideportivo municipal, donde se hizo el evento, fuera bautizado con el nombre del jefe comunal.

“Los vecinos de la zona querían mucho a Gabriel. El espíritu de él está en el festival, en todo. Con sus obras va a estar en cada rincón, en las veredas, la plaza, el asfalto, en las viviendas sociales. Esta fiesta es en honor a él, en todos los sentidos”, dijo Silvia, con los ojos humedecidos.

Con una propuesta gastronómica que tuvo como estrella principal la carne con cuero y una grilla que incluyó a artistas locales –como el cantante de Naschel  Saúl Giménes, Los Hermanos Villegas de La Toma, la banda de cuarteto Kábala y el balet folclórico “El Maikan” de Tilisarao, y con dos shows nacionales, el de Los Kijanos y Los Umbides de Santiago del Estero. La localidad ubicada a 10 kilómetros de Tilisarao recibió a vecinos  de pueblos próximos, e incluso de otras provincias.

La apertura del festival estuvo marcada por la emoción del reconocimiento a Ferrari, quien además de jefe comunal, era el médico del pueblo. Fue muy recordado a través de un video y de las palabras de la intendenta que lo reemplazó, Licia Yamila Ochoa, y de un vecino de San Pablo, Aldo Aguilar. “Al festival lo retomó el doctor Ferrari. Este es el tercer año que se hace en el polideportivo que ahora lleva su nombreEstamos muy contentos con la convocatoria y con las propuestas que hemos podido acercar a los vecinos. Les dimos participación a los artesanos en los puestos, hay cantina para bebidas y carne con cuero. En el predio también se pueden comer choripanes, papas y empanadas fritas”, comentó la intendenta Ochoa, quien agradeció la presencia de la Secretaría de Turismo y el tráiler del Gobierno de la provincia. Este último incluyó una cámara 360, la simulación de un recorrido en bicicleta por la Villa Deportiva en construcción en la ciudad de San Luis y otros juegos virtuales, muy disfrutados, fundamentalmente, por niños y adolescentes.

“Estaba ansiosa. Lo que me impulsó a participar de esta edición, que iba a ser la última de su gestión, fue el amor que Gabriel sentía por este festival, cuya realización él había retomado porque se había dejado de hacer. Le puso un condimento especial: que fuera popular, que la gente viniera, que haya buena atención. Por eso los vecinos de San Pablo tienen entrada gratis, De igual modo a las personas de otros lugares se les cobra una entrada muy accesible, y la comida y la bebida también es con precios muy accesibles”, contó Silvia de la Serna.

Rubén López se ubicó junto a su familia en una de las mesas dispuestas al costado del escenario para degustar la carne con cuero. “Quería conocer San Pablo. Soy nativo de Villa Mercedes, donde se hace la Calle Angosta, y me gusta ver cómo se organizan estos eventos en el interior. Me parece muy buena la idea del patio de comidas, es un festival muy familiar”, refirió López.

Luis Ruiz y su esposa Rosana Gerez residen en La Matanza y tienen casa en San Pablo, a la que vienen tres o cuatro veces al año. Esta visita coincidió con esta edición del festival en la localidad puntana en la que, más adelante, piensan instalarse. “Nos gusta mucho el folclore, y los artistas que se han presentado. La gente es muy amigable, si bien no somos del pueblo, ya nos vamos integrando”, dijo Luis.

Share.