El creativo de la madera y las cuerdas de Los Molles recibirá el beneficio económico para potenciar sus habilidades y compartir sus conocimientos.

Ezequiel Librelato, es de Buenos Aires, pero hace 7 años que vive en la localidad inmersa en la Sierra de los Comechingones. Es otro de los sanluiseños beneficiados por MANTA, la ayuda económica para artesanos de todo el país, implementada por el Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Secretaría de Desarrollo Cultural y el Programa Mercado de Artesanías Tradicionales e Innovadoras Argentinas (MATRIA). Catorce artesanos de San Luis fueron distinguidos con este incentivo que busca promover el desarrollo productivo en el sector, y recibirán un beneficio económico de alrededor de 200 mil pesos.

Librelato, que eligió Los Molles para radicarse junto a su compañera de vida, contó que está feliz y entusiasmado por haber sido seleccionado. “Me parece que son las herramientas necesarias para poder potenciar este tipo de actividades, que son difíciles de llevar adelante y que generalmente se hacen con mucha pasión y esfuerzo”, expresó mientras hacía una pausa en la fabricación de una guitarra en su taller.

Inicios

Estudió en el Conservatorio Superior Manuel de Falla, en Buenos Aires y en la Escuela del Sindicato Argentino de Música. Es guitarrista, aunque toca otros instrumentos de cuerda y también de percusión. “Me encontré con la necesidad de crear instrumentos con sonoridades distintas, y hace unos seis años atrás me encontré con el cajón peruano. Así, me fui capacitando y conociendo cajoneros de Argentina y Perú, gracias a ellos pude entender cómo funcionaba la luthería del cajón”, compartió.

Un poco de historia

El artesano se remontó al origen del cajón peruano y relató que nació de los esclavos traídos de África, a los que se les había prohibido expresar su cultura, y entonces comenzaron a fabricar sus cajones con las cajas que traían mercaderías a las colonias en los barcos.

Otro de los instrumentos que surgió fue la “cigar box guitar”, que se hace con una caja de habano. Nació en el Delta Mississippi con los esclavos que recolectaban algodón en los campos al final del 1800. “En esa época de popularidad de las cajas de cigarros los esclavos, en su necesidad de generar sus instrumentos, expresar su arte y su música, usaban estas cajas. Les ponían un alambre, un palo y la caja se utilizaba como resonancia. De esta forma surgieron las primeras, luego se fue tecnificando y haciendo cada vez más complejo. Es un instrumento de tres o cuatro cuerdas y una ejecución distinta que la guitarra, se usa mucho para el blues”, comentó.

Su inspiración

El luthier contó que lo moviliza el reciclaje y la necesidad de transformar objetos cotidianos. “Lo descubrí primero haciendo instrumentos para mí y vi que es casi como meditar. Cada detalle del instrumento te lleva tiempo, conocimiento, pero sobre todo paciencia”, reveló Librelato, quien se formó también con Hugo Zapala, un artesano de la zona especialista en luthería andina.

Por último, se refirió a su presente y dijo que en estos días está abocado a la fabricación de instrumentos más sencillos, como los bombos cubanos o pinos resonadores, tratando de aprovechar las ferias que se realizan en la temporada de verano. “Durante el año me dedico más a hacer cigar box y cajones peruanos, que son de madera sólida y con un acabado de lustre francés. Me lleva 15 días trabajarlo cada uno. Generalmente son de cedro y trato de usar madera reciclada”, explicó.

Sus redes sociales

Se puede conocer más sobre su trabajo en Instagram, en su cuenta @miotempoidd. También en su Facebook Ezequiel Librelato y en su página web Mio Tempo Instrumentos Musicales https://maps.app.goo.gl/t984iVh3U3BELU588. Además, se lo puede contactar al 011 5511-2448 y coordinar una cita en su showroom.

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