El barril de la variedad WTI subió 1,3% y se negoció en 74,40 dólares; mientras que el tipo Brent ganó 1,7% y cerró en 81,30. Las razones de la suba se relacionan con sanciones aplicadas a Rusia y el terremoto en Turquía.

El precio del barril de petróleo subió este lunes en Nueva York como consecuencia de la entrada en vigencia de las sanciones de la Unión Europea y del Grupo de los 7 (UE/G-7) sobre las exportaciones de crudo y derivados de Rusia y por el cierre de algunos puertos de Turquía, luego de un devastador terremoto que afectó a ese país y a Siria.

La UE/G-7 impuso una prohibición a los productos energéticos refinados rusos y estableció un precio máximo de 100 dólares para las exportaciones rusas de «alto valor», como el diésel y la nafta y de 45 dólares para productos de «menor valor», como el fuel oil, en el marco de una serie de sanciones impuestas al Kremlin por la invasión a Ucrania.

Estas sanciones se suman a las dispuestas a partir del 1° de diciembre pasado cuando los Gobiernos de la Unión Europea acordaron provisionalmente limitar a un tope de 60 dólares por barril para el petróleo ruso transportado por vía marítima, con un mecanismo de ajuste para mantener 5% por debajo respecto al precio de mercado.

Para los analistas, la prohibición tendrá mayor impacto en los flujos de diésel y nafta rusos hacia la UE.

Sin embargo, los compradores europeos tuvieron tiempo de prepararse para esa prohibición y en el período previo al corte, hubo un aumento de los flujos de destilados medios a la UE, lo cual ayudó a impulsar los niveles de stock en las instalaciones portuarias de la región de Ámsterdam-Rotterdam-Amberes (ARA).

Por su parte, la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, dijo que los países industrializados del G-7 estaban imponiendo un precio máximo a los productos petroleros rusos refinados como el diésel, como parte de una coalición que incluye a Australia y un acuerdo con la Unión Europea.

Anteriormente se impuso un límite similar a las exportaciones de petróleo crudo ruso, con el objetivo de reducir los recursos financieros disponibles de Moscú, tras casi un año de guerra en Ucrania.

Esto provocó que los ingresos por petróleo y gas en el presupuesto ruso, ascendieron a 426 mil millones de rublos (5,96 mil millones de dólares) en enero de 2023 y disminuyeron un 46% en comparación con enero de 2022, según informó el Ministerio de Finanzas del Kremlin.

«Los ingresos por petróleo y gas ascendieron a 426.000 millones de rublos y disminuyeron un 46% en comparación con enero de 2022, lo que se debió principalmente a la caída de los precios del petróleo de los Urales y una disminución de las exportaciones de gas natural», dijo el ministerio.

Por el lado ruso, el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, calificó este lunes como «ilegales» a las restricciones y sanciones impuestas a las importaciones de petróleo ruso, en el marco de un encuentro con su homólogo iraquí, según informó la agencia France Press.

Lavrov sostuvo que «en las actuales condiciones de restricciones ilegales impuestas por los estadounidenses y sus satélites, es muy importante proteger las relaciones económicas legales de la presión ilegal de Occidente».

En tanto, el canciller de Irak, Fuad Hussein, afirmó en una conferencia de prensa que «trataría el tema de las facturas impagas a las petroleras rusas a causa de las sanciones estadounidenses por el conflicto en Ucrania durante una visita a Washington el miércoles».

El ministro iraquí consideró que «no deberían imponerse las sanciones a Bagdad porque su cooperación continúa con empresas rusas», y explicó que «las empresas rusas de petróleo y gas que operan en Irak todavía estaban esperando algunos pagos».

Mientras tanto, Arabia Saudita elevó inesperadamente la mayoría de los precios del petróleo que se enviará a Asia en marzo, según informó este lunes la agencia Bloomberg.

Más allá de los motivos geopolíticos, los precios del petróleo también encontraron soporte, como consecuencia de que el fuerte terremoto que afectó a Turquía y Siria obligó a detener las operaciones en la terminal petrolera turca de Ceyhan que llega a través del oleoducto de exportación de petróleo del norte de Irak desde Kirkuk.

El dato positivo fue -según el operador turco de oleoductos BOTAS- que no se registraron daños en los principales oleoductos que transportan petróleo desde Irak y Azerbaiyán.

«Las exportaciones turcas en el puerto de Ceyhan se detuvieron mientras la principal fuente de crudo de la región a través de un oleoducto desde Irak estaba cerrada, lo que generó preocupaciones sobre el suministro. Pero mientras las inspecciones no revelen ningún daño importante que mantenga el ducto o las operaciones portuarias fuera de línea por más de unos pocos días, el impacto en el mercado debería ser limitado», dijeron analistas del mercado.

En ese marco, los contratos de gas natural en el mercado de futuros subieron 3,2% y se negociaron en 2,50 dólares por millón de BTU como consecuencia de una nueva ola de frío que trajo temperaturas extremadamente bajas en la región noreste de los Estados Unidos, si bien los pronósticos meteorológicos indican que se trata de un lapso invernal de corta duración.

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