El monto de las importaciones autorizadas alcanzó los US$ 27.335 millones, entre octubre de 2022 y febrero. Se aprobaron 236.717 solicitudes presentadas a través del SIRA por parte de empresas.

El monto de las importaciones autorizadas desde la implementación del Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) alcanzó los US$ 27.335 millones, entre octubre de 2022 y febrero último, lo que implicó un incremento del 11% en comparación con similar período anterior, según un informe elaborado por el Ministerio de Economía.

En ese sentido, desde el Palacio de Hacienda detallaron que se aprobaron 236.717 solicitudes presentadas a través del SIRA por parte de empresas, equivalente al 75% del total de los trámites formulados en los últimos cinco meses.

La cantidad significó también un 2% más respecto a las solicitudes aprobadas entre octubre de 2021 y febrero de 2022.

En la evolución mensual, las autorizaciones se incrementan mes a mes, al pasar de 60% en octubre -cuando se puso en marcha el sistema- al 76% en febrero de este año, según datos oficiales.

«Se está haciendo un trabajo muy articulado entre la AFIP, la Secretaría de Comercio y la Aduana para tener un sistema que, se demostró, es eficaz y sin cuellos de botella. Es falso que los haya», aseguraron a Télam fuentes Economía.

Los casos de rechazo de las solicitudes presentadas a través del SIRA responden a la falta de capacidad financiera de la empresa, la detección de insumos requeridos que se producen en el país o la existencia de inconsistencias entre el volumen promedio de importación solicitado en los últimos 2 años y el de un mes en puntual.

Sobre este último punto, desde Economía pusieron en funcionamiento un sistema de una «matriz de riesgo», que evalúa automáticamente las potenciales inconsistencias en una solicitud, teniendo en cuenta el registro histórico de los últimos 24 meses.

«El objetivo es optimizar las divisas disponibles, priorizar la producción y el empleo, y no dar lugar al sobrestockeo de empresas», subrayaron las fuentes.

El volumen total de solicitudes de importación presentadas alcanzó los US$ 35.836 millones (+44% interanual) desde la puesta en marcha del sistema hasta el 23 de febrero, de los cuales se autorizaron US$ 27.335 millones (76% del total solicitado).

El notable aumento de solicitudes de importación es coincidente con un relevamiento que la Copal y la UIA hicieron a distintos rubros de las empresas que las integran, en la que se reflejó un promedio de 50% de aumento de proyección de importaciones para este año.

Al respecto, desde Economía señalaron que semejantes aumentos no guardan proporción con un objetivo de crecimiento del PBI del 2% proyectado para 2023 y que, en cambio, muestran la voluntad de las empresas de aumentar su stock de mercadería muy por encima de sus capacidades de venta.

Del total de giros autorizados, el 51% correspondió a insumos y materiales para la producción, con un porcentaje de aprobación del 81% de lo solicitado; el 20% a combustibles y energía, con un 96% de aprobación de lo solicitado; el 16% a bienes de capital, con un 55% de aprobación de lo solicitado; y el 13% restante en bienes de consumo final (incluidos los autos), con un 70% de autorización sobre lo solicitado.

Según explicaron las fuentes, la limitación a la importación de bienes de capital responde, por un lado, a que dada la restricción de divisas se buscó priorizar el ingreso de insumos y bienes intermedios, para que las empresas no vean interrumpidas sus procesos productivos y, por otro, a que la utilización de capacidad instalada hoy está en torno al 70%, lo que evidencia que hay margen de crecimiento a la producción sin la necesidad de incorporar nuevos equipos.

De todas formas, aclararon que sí se habilitó el giro de divisas para las empresas que justificaron un salto cualitativo significativo con la nueva maquinaria.

En cuanto al pago de las importaciones, el informe de Economía detalló que en el 96% se realizó a través del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), y el 4% fue con divisas propias de las empresas.

Un ejemplo de esto último fueron algunas automotrices, que tienen abiertas cuentas recaudadoras, a través de las cuales los clientes que quieren comprar un modelo de vehículo importado hacen la compra en dólares y esas divisas son usadas para cerrar la operación.

El SIRA fue creado mediante la resolución conjunta 5271/2022 de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la Secretaría de Comercio, en sustitución del Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI).

El nuevo sistema tiene en consideración un análisis de capacidad económica financiera del importador y el perfil de riesgo aduanero y fiscal, y establece una “Cuenta Única de Comercio Exterior”, que permite registrar y consultar las operaciones cambiarias del importador, vinculadas a los trámites de importación.

La operatoria permite identificar anticipadamente aquellas operaciones que no guardan relación con la capacidad económica y financiera del importador como así también revisar el historial del importador para “garantizar el cumplimiento de las regulaciones de seguridad básicas de los productos importados”.

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