La agencia calificadora de riesgo crediticio Moody’s Investors Service redujo su perspectiva para el sistema bancario de los Estados Unidos de estable a negativa, luego de la crisis financiera de Silvergate Capital Corp.(SCC), Silicon Valley Bank (SVB) y Signature Bank (SB), en una jornada caracterizada por el masivo traspaso de depósitos de pequeñas entidades hacia grandes bancos.

A pesar de que los reguladores federales «anunciaron que todos lo depositantes de SVB y SB se recuperarán, la rápida y sustancial disminución en la confianza de los depositantes e inversionistas bancarios que precipitó esta acción, resalta claramente los riesgos en la gestión de activos y pasivos de los bancos estadounidenses, exacerbados por las tasas de interés en rápido aumento», dijo Moody’s en un informe.

El Departamento del Tesoro, la Reserva Federal (FED) y la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) tomaron medidas extraordinarias el domingo para apuntalar la confianza en el sistema financiero después del colapso de SVB, introduciendo un nuevo respaldo para los bancos lo suficientemente grande como para proteger los depósitos de toda la nación.

El anuncio se produjo junto con el cierre del Signature Bank de Nueva York por parte de los reguladores bancarios estatales, junto con las crecientes preocupaciones sobre los efectos secundarios a otros prestamistas regionales y sobre la economía en general.

Moody’s detalló que «la FED ha anunciado una nueva facilidad de liquidez temporal para ofrecer préstamos a los bancos con garantía de valores gubernamentales elegibles para ayudar a satisfacer sus necesidades de financiamiento y reducir los riesgos de contagio».

La agencia agregó luego que «los bancos, con pérdidas sustanciales de valores no realizadas y con depositantes estadounidenses no minoristas y no asegurados, pueden ser aún más sensibles a la competencia de los depositantes o la fuga final, con efectos adversos en el financiamiento, la liquidez, las ganancias y el capital».

Moody’s colocó a seis entidades financieras en revisión para rebajar su nota, entre ellas, First Republic Bank, Western Alliance Bancorp, Intrust Financial Corp., UMB Financial Corp., Zions Bancorp y Comerica Inc.

En el medio de tantas novedades, el mercado comenzó a observar un masivo retiro de fondos desde pequeñas y medianas entidades regionales hacia los grandes bancos del sistema como J.P.Morgan, Bank of America y Goldman Sachs.

En tanto, las autoridades federales han comenzado a sondear si existe interés en comprar el SB por parte de una entidad de fuste.

El FDIC ha abierto una convocatoria a posibles postores para comenzar los trámites de traspaso del SB que se cerró después de que los reguladores quitaron apoyo a la administración y los depositantes huyeron, según funcionarios del Departamento de Servicios Financieros de Nueva York, que puso al banco en quiebra.

Todos los depósitos de SB y sustancialmente todos los activos de la firma fueron a Signature Bridge Bank NA, un prestamista de servicio completo que será operado por la FDIC, ya que se encuentra en la búsqueda de posibles compradores.

El origen del colapso

La crisis bancaria se desató en momentos en que la economía de los Estados Unidos enfrenta una alta tasa de inflación y complica los planes de la FED de bajarla hasta un horizonte del 2% anual.

El índice de precios al consumidor de febrero subió 0,4% y arroja un índice anualizado del 6%, una cifra sustancialmente alta.

Para los analistas, estas cifras ponen a la FED en una posición poco confortable ya que deberá justifica una postura agresiva continua o bien deberá convivir con una inflación elevada si es que quiere moderar el ritmo de ajuste.

En tanto, las acciones en Nueva York se recuperaron, ya que los operadores apostaron que lo peor de la crisis bancaria había pasado.

El S&P 500 recuperó gran parte de sus ganancias perdidas a última hora de la tarde, a pesar de que los comentarios de las compañías de calificación sobre el sector financiero subrayaron el frágil sentimiento del mercado hacia las entidades bancarias.

El repunte se extendió más allá de las finanzas, con todos los 11 sectores del S&P 500 subiendo.

Las acciones cedieron algunas ganancias por la tarde cuando los inversores recibieron la noticia de que un avión de combate ruso derribó un dron estadounidense sobre el Mar Negro.

El Dow Jones ganó 1,1%, mientras que el S&P 500 subió 1,7% y el indicador tecnológico Nasdaq escaló 2,1%, de acuerdo con datos proporcionados por el New York Stock Exchange (NYSE).

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