Ebrahim Raisi dio un discurso que estuvo signado por la defensa del Islam y los valores tradicionales; marcó la posición neutral de su país respecto al conflicto en Ucrania y criticó duramente a Estados Unidos.

El presidente de Irán, Ebrahim Raisi, dijo este martes ante la Asamblea General de la ONU que los ataques «contra la familia» tradicional deberían considerarse «crímenes de guerra», en un discurso que estuvo signado por la defensa del Islam, a la vez que acusó a Estados Unidos de agravar la guerra en Ucrania, pero insistió en que Teherán -que suministra drones a Rusia- apoyaría un acuerdo de paz.

«Estas son palabras divinas: madre, padre; son palabras y conceptos naturales», dijo el mandatario conservador ante los asistentes a la apertura del 78 periodo de sesiones de la Asamblea General, que se celebra en Nueva York.

Raisi dijo que los crímenes contra la humanidad no son solo «la ocupación de territorios y la opresión de la gente y los asesinatos masivos».

«Un ataque concertado contra la familia en sí también es un crimen contra la humanidad», dijo el iraní, para quien «la santidad del matrimonio entre un hombre y una mujer es una verdad inherente que debe aceptarse por el mundo entero».

El líder del país islámico tomó una copia del Corán y la sostuvo con el brazo en alto para defender su enseñanza.

Raisi habló a días del primer aniversario de la muerte de Mahsa Amini, una joven de 22 años que falleció mientras estaba bajo custodia policial por haber violado el código religioso de vestimenta.

Su muerte dio origen a un movimiento de protesta sin precedentes que se saldó, según la organización no gubernamental Iran Human Rights, con más de 550 muertos por la represión de los manifestantes.

En línea con la actitud que mantuvo el gobierno iraní desde entonces, Raisi criticó la prohibición del velo en las escuelas y la quema del Corán en manifestaciones -las cuales tuvieron lugar incluso fuera del país islámico como el caso de Suecia-, y dijo que «la islamofobia y el apartheid cultural son evidentes en Occidente».

Por eso, pidió a la ONU que adopte un papel más fuerte en la defensa de las religiones.

Raisi también abogó por un nuevo orden mundial más igualitario y acusó a Estados Unidos de agravar la guerra en Ucrania.

«Estados Unidos de América está avivando las llamas de la violencia en Ucrania, para debilitar a los países europeos. Desgraciadamente, es un plan de largo plazo», dijo en la tribuna de la ONU, según la agencia de noticias AFP.

Irán mantiene tensas relaciones con Estados Unidos, que ha impuesto nuevas sanciones al Estado dirigido por el clérigo por vender los drones asesinos a Moscú.

Pero Raisi insistió en la «neutralidad» de Irán, que se ha abstenido en gran medida de las resoluciones sobre la guerra de Ucrania y provee de drones a Moscú.

«Apoyamos cualquier iniciativa para el cese de las hostilidades y de la guerra», declaró Raisi.

Asimismo, exigió el fin de las sanciones estadounidenses contra el estado teocrático establecidas tras la interrupción de las conversaciones para restablecer un acuerdo nuclear.

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