El gobierno confirmó que enviará en los próximos días la reforma del Código Penal al Congreso, con la nueva composición legislativa que asumirá el 10 de diciembre. Bullrich y Adorni remarcaron que será una “misión histórica”, centrada en el aumento de penas y en un sistema más rígido contra delitos graves. Según Bullrich, la reforma busca “dar vuelta la realidad” y priorizar a las víctimas con penas efectivas y Justicia más rápida.
La iniciativa endurece condenas para homicidios, robos, narcotráfico, trata de personas y pornografía infantil. También incorpora nuevas figuras como la conducción imprudente, el abuso de armas y una ampliación de la legítima defensa que favorece a quien se defiende, especialmente personal de fuerzas de seguridad. El Ministerio de Justicia sostiene que el 82% de los delitos tendrá prisión efectiva y que las perpetuas serán realmente de por vida.
El proyecto también se articula con la baja de la edad de imputabilidad, que según el gobierno se discutirá como parte integral del sistema penal. Bullrich propone reducirla a 13 años. Desde el oficialismo apuntan además al “fin de la doctrina zaffaronista” y a agravar las penas para funcionarios públicos que delinquen, junto con la imprescriptibilidad de delitos graves. El debate se reactivará con la llegada de Bullrich al Senado y el nuevo escenario legislativo.

