Una declaración inesperada vino a estremecer las bases de la investigación por la desaparición de Loan Danilo Peña. Una menor de edad, hija de un allegado a Pablo Bertón, reveló ante la Justicia que su padre “fue quien enterró al nene”. La frase, cargada de gravedad, no solo reavivó las hipótesis más duras, sino que obligó a la Fiscalía a replantear escenarios que hasta ahora se manejaban con reserva extrema.
Pero el testimonio no terminó ahí. La joven también denunció haber sido amenazada: le advirtieron que la secuestrarían si volvía a contar lo que sabía. Este relato, incorporado con máxima confidencialidad al expediente, ya generó medidas de protección urgentes y abre la puerta a nuevas imputaciones por coacción y encubrimiento.
Hasta ahora, la causa se centraba en delitos como manipulación de pruebas, entorpecimiento de la investigación y falsedad testimonial. Pero con esta nueva pieza, la Justicia enfrenta una posibilidad que hasta hace días parecía descartada: que Loan haya sido asesinado y su cuerpo ocultado.
Bertón, otra vez en la mira
Pablo Bertón, aunque no imputado por la desaparición, vuelve a estar en el centro del huracán. Su esposa, María Regina Escobar, ya había sembrado dudas con versiones contradictorias sobre su paradero y el vehículo que manejaba la noche en que Loan desapareció. Primero dijo que descansaba en casa; luego, pericias demostraron que conducía. Incluso cambió la marca y modelo de la camioneta entre una declaración y otra—un detalle que, para los fiscales, no es inocente, sino parte de una estrategia deliberada para confundir.
Ahora, con el testimonio de la menor, su entorno inmediato cae bajo sospecha aún más grave. Las inconsistencias acumuladas durante meses cobran un nuevo y siniestro significado.
Silencio bajo amenaza
Las amenazas denunciadas por la testigo menor no solo ponen en riesgo su integridad, sino que revelan la existencia de una posible red de silencio organizada. Expertos coinciden: cuando hay advertencias de este tipo, suele haber algo que proteger. La Fiscalía ya evalúa si esto responde a una operación de encubrimiento más amplia, que podría incluir a civiles y funcionarios.
Juicio en el horizonte
El próximo 27 de febrero de 2026 se celebrará la primera audiencia preliminar. Será un momento crucial: allí se definirá qué pruebas ingresarán al juicio oral y se afinarán las estrategias procesales. Con 17 imputados—entre ellos una exfuncionaria municipal, un comisario y familiares cercanos del niño—el caso se perfila como uno de los más complejos en la historia judicial reciente del país.
Entre ellos figuran Laudeliña Peña, tía del pequeño; su esposo, Bernardino Benítez; y figuras como Alan Cañete, Leonardo Rubio y Nicolás “El Americano” Soria, señalados por intentar desviar la investigación en sus primeras horas.
Un país que no olvida
Más de un año después de su desaparición, Loan sigue presente en cada rincón del país. Pero ahora, con esta confesión infantil, el caso da un giro oscuro y definitivo: ya no se trata solo de encontrar al niño, sino de enfrentar la posibilidad más dolorosa. Y de romper, de una vez, el muro de silencio que ha protegido a los responsables.

