Con la salida anticipada de Jorge Caro —cuyo mandato se extendía hasta 2026—, el Club Sportivo Estudiantes ya trabaja en su reorganización institucional. Mientras el equipo compite en el Regional Federal Amateur con el objetivo de volver al Federal A antes de marzo, la dirigencia enfrenta desafíos urgentes: deudas pendientes con el plantel anterior, demandas de exfutbolistas y una situación financiera que exige soluciones rápidas.
Al frente de lo que queda de la comisión directiva está ahora Gerardo Gómez, vicepresidente y coordinador de divisiones inferiores, quien viene manteniendo reuniones desde antes de Navidad. La Asamblea Extraordinaria convocada recientemente marcará el pulso del futuro inmediato del club, bajo la supervisión de Personería Jurídica.
En este contexto emergen dos nombres con proyectos concretos: Rodolfo Negri y Andrés Vallone, ambos con raíces políticas y trayectoria en la institución. Negri busca consensos amplios y apoyo transversal; Vallone, por su parte, se muestra más cauto: “Solo quiero colaborar”, declaró, recordando su gestión como presidente entre 2005 y 2006.
Pero lo que más intriga a la hinchada es la posibilidad real de que Vallone vuelva a integrar la cúpula del club, esta vez quizás no solo como figura de apoyo, sino como líder de una nueva etapa. Fuentes cercanas al club revelaron que existen sondeos afiliados y simpatizantes, que indicarían una clara tendencia en las preferencias a favor del ex Intendente, perfilándolo como claro favorito en esta pulseada interna.

Lo que más destaca su entorno es su capacidad no solo de gestión, sino de diálogo con todos los sectores y su habilidad para acordar y unificar posiciones internas —una cualidad considerada clave en un momento en que Estudiantes necesita sanar grietas y construir unidad si quiere crecer como institución. Todo indica que uno de los dos tomará las riendas… y el regreso de Vallone empieza a sonar cada vez más fuerte.


