Como sana costumbre, el municipio sigue impulsando actividades trascendentes para su comunidad, esta vez a través del 1º Festival Gastronómico y La noche de los Bares. El éxito acompaño estas iniciativas generando un movimiento de público solamente observado en los grandes festivales. Se lanzo el 1° Festival Gastronómico de la ciudad, una movida estratégica, inclusiva y pensada para potenciar lo propio en tiempos donde cada recurso cuenta.
En medio de la crisis económica, la gestión apostó por unir esfuerzos, apoyar a productores locales y ofrecer opciones reales de esparcimiento accesible para todos los vecinos. Así, el sábado por la noche, la Plaza del Sesquicentenario —y especialmente la Plaza del Viejo Mercado— se convirtió en el corazón de una fiesta colectiva: más de 14 puestos gastronómicos desbordaron sabor y creatividad, vendiendo prácticamente toda su producción, mientras los comercios aledaños también vieron florecer su actividad.

La propuesta no se limitó a la comida: hubo música en vivo, sorteos, plaza blanda para los más chicos y, como broche de oro, la “Noche de los Bares”, que multiplicó el impacto. Se estima que el movimiento de personas ha superado ampliamente las 30 mil en un contexto dificil desde lo comercial, pero que anima a soñar mas. Este festival no solo fue un festejo, sino un ejemplo claro de cómo se deben gestionar este tipo de iniciativas: con planificación, sentido comunitario y poniendo al vecino en el centro, generando oportunidades reales para disfrutar, compartir y reactivar la economía local desde abajo.

