Buenos Aires — La Confederación General del Trabajo y las dos centrales de trabajadores del país encabezan este miércoles una movilización masiva hacia la Plaza del Congreso para manifestar su oposición al proyecto de reforma laboral que será tratado en la Cámara Alta. La concentración está prevista para las 14:30, en una jornada que combina medidas de fuerza sectoriales con una convocatoria amplia de organizaciones sociales y espacios políticos opositores al gobierno nacional.
Los gremios del transporte realizarán un cese de actividades parcial desde las 13:00, sin interrumpir por completo el servicio, con el objetivo de facilitar la participación de sus afiliados en la protesta. Por su parte, sindicatos nucleados en las centrales de trabajadores y en ATE implementarán un paro de 24 horas, mientras la CGT reserva una medida de fuerza de mayor envergadura para cuando el proyecto avance hacia la Cámara de Diputados.
La movilización se enmarca en una campaña de difusión que comenzó días atrás con actividades en el área metropolitana y protestas previas en ciudades como Córdoba y Rosario. Organizaciones gremiales lanzaron campañas de comunicación para alertar sobre los alcances del proyecto, destacando aspectos como la posibilidad de pago parcial del salario en especie, la modificación del régimen de horas extras, la flexibilización de las vacaciones y los cambios en las indemnizaciones por despido.
Dirigentes sindicales señalaron que el texto legislativo responde a una lógica antisindical más que a una verdadera generación de empleo, al tiempo que advirtieron sobre el impacto que podría tener en la estructura financiera de los gremios. También dirigieron críticas a los gobernadores provinciales, instándolos a no acompañar una iniciativa que, según evaluaron, afectaría directamente a los trabajadores de sus jurisdicciones.
Ante la expectativa de una masiva concurrencia, el Ministerio de Seguridad dispuso un operativo integral que incluye el despliegue de fuerzas federales en el perímetro del Congreso. Se implementará un sistema de vallado en las calles aledañas —Rivadavia, Hipólito Yrigoyen, Entre Ríos, Callao y Riobamba— con el objetivo de garantizar el acceso al edificio legislativo y mantener la circulación vehicular en los corredores principales. Efectivos de Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria reforzarán la presencia en los accesos a la Ciudad para controlar la llegada de columnas de manifestantes.
El debate en el Senado se desarrolla en un contexto de alta tensión política, con el oficialismo buscando convertir en ley una iniciativa que define como modernizadora y que la oposición caracteriza como un retroceso en las garantías laborales históricamente conquistadas. La movilización de este miércoles representa el punto más visible de una disputa que trasciende lo legislativo y se proyecta como un nuevo capítulo en el enfrentamiento entre el gobierno y el movimiento obrero organizado.

