Spread the love

vvvv

UIA responde a Milei con un histórico mensaje: «Sin industria no hay Nación»

La Unión Industrial Argentina rompió el silencio tras los cuestionamientos del presidente Javier Milei hacia los empresarios del sector y emitió un contundente documento en el que reclama respeto para quienes producen e invierten en el país. Bajo el lema tradicional del movimiento industrial «Sin industria no hay Nación», la entidad que preside Martín Rappallini buscó marcar distancia de las críticas oficiales y defender el rol estratégico del sector manufacturero.
El conflicto se desató después de que el mandatario calificara a los empresarios como «ladrones» y utilizara apodos despectivos para referirse a ejecutivos como Javier Madanes Quintanilla, de FATE, y Paolo Rocca, de Techint. Estas expresiones se produjeron en el marco del anuncio del cierre de una planta industrial y en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno y el sector productivo.
En su comunicado, la UIA sostuvo que la transición hacia un nuevo modelo económico implica un proceso de adaptación complejo que no es homogéneo ni inmediato. Subrayó que muchas empresas, en especial las pymes, atraviesan una situación crítica caracterizada por baja actividad, alta presión fiscal, dificultades de financiamiento y reducción del empleo. Por ello, reclamó que el respeto sea la condición básica para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto internamente como frente al mundo.
La entidad industrial rechazó la idea de que los empresarios locales se benefician de esquemas proteccionistas por conveniencia. En ese sentido, aclaró que el sector no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas. Reconoció, no obstante, que la industria compite directamente con el mundo y debe adaptarse a estándares internacionales en materia impositiva, infraestructura y costos financieros.
El documento destacó datos clave para dimensionar el aporte del sector: la industria representa el 19% del PBI, aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional, genera directamente el 19% del empleo formal con alrededor de 1,2 millones de trabajadores y moviliza otros 2,4 millones de puestos indirectos. En total, más de 3,6 millones de personas dependen de la actividad industrial, lo que refleja su capacidad para agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas.
La respuesta de la UIA llega en un momento de fragmentación dentro del empresariado. Mientras entidades como IDEA y la Cámara de Comercio respaldaron el discurso presidencial, la central fabril optó por un tono firme pero institucional, sin mencionar directamente al Gobierno. Este posicionamiento marca la primera reacción de peso del sector industrial desde el asumo de Milei y pone en evidencia las tensiones que genera la aplicación de un modelo de ajuste profundo.
En paralelo, la Asociación Empresaria Argentina emitió un comunicado con un tono más moderado, en el que destacó la necesidad de consolidar la estabilidad macroeconómica, reducir gradualmente la presión tributaria y fortalecer el diálogo entre el Estado y el sector privado. Para la AEA, estas condiciones son indispensables para mejorar el clima de negocios y promover inversiones productivas.
El escenario plantea un desafío para el Gobierno: avanzar con su agenda de reformas sin debilitar al tejido productivo local. La advertencia de la UIA busca recordar que, más allá de las diferencias ideológicas, la industria sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo económico y social del país. En un contexto de competencia global y cierre de pymes, el llamado al respeto y a la construcción de consensos aparece como un mensaje clave para evitar que la transformación económica deje a su paso un saldo de desindustrialización y pérdida de empleo.
Share.