Es una suma fija de carácter temporal, según el tipo de vuelo y destino. Los montos del incremento serán distintos para regionales e internacionales que para los de cabotaje.
El contexto
En las últimas semanas, el precio del crudo registró fuertes oscilaciones vinculadas a la tensión geopolítica en Medio Oriente y a restricciones en la oferta global de energía. Ese escenario impulsó el encarecimiento del combustible de aviación en los principales mercados del mundo.
Como resultado, varias aerolíneas comenzaron a revisar sus estructuras tarifarias para compensar el impacto del combustible. Entre ellas se encuentran grandes grupos internacionales como Lufthansa Group, Air France–KLM y British Airways que en distintos mercados evaluaron o implementaron recargos similares o incrementos en las tarifas base.
También aerolíneas de Estados Unidos como Delta Air Lines y United Airlines advirtieron recientemente que el aumento del combustible presiona sobre los márgenes del sector, lo que podría traducirse en ajustes de precios o en una reducción de capacidad en ciertas rutas si el encarecimiento energético se mantiene durante los próximos meses.

