El papa León XIV afirmó que “no teme” a la administración de Donald Trump y aseguró que seguirá defendiendo “con firmeza” el mensaje del Evangelio, luego de que el mandatario lo criticara públicamente.
Trump había calificado al pontífice como “débil en materia de seguridad y pésimo en política exterior”, además de cuestionar su postura frente a Irán. El Papa, en cambio, consideró “verdaderamente inaceptables” las amenazas de aniquilación y llamó a los líderes políticos a trabajar por la paz.
Las declaraciones generaron repercusiones en Europa. La primera ministra italiana Giorgia Meloni y el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez coincidieron en rechazar los dichos del líder estadounidense.
Durante su viaje a África, el pontífice evitó responder en términos políticos directos, aunque marcó diferencias de fondo. Señaló que interpretar su mensaje como una postura política implica no comprender el Evangelio, reafirmando su rol espiritual por encima del debate partidario.
León XIV insistió en que la misión de la Iglesia es promover la paz, el diálogo y la cooperación, en un contexto global atravesado por conflictos. “Bienaventurados los pacificadores”, recordó, subrayando la necesidad de una alternativa moral frente a la violencia.
El mensaje se da en el inicio de una gira por África que incluye países como Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, en medio de escenarios marcados por conflictos e inestabilidad.

