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En una entrevista reveladora en el programa «Las Cosas Son Como Son», el gerente de Montemar analizó el crítico escenario económico: el 90% de las solicitudes de crédito son rechazadas y la mayoría de los préstamos hoy se piden para cancelar deudas previas o cubrir necesidades básicas.
Héctor Montoya, un referente con casi 50 años de trayectoria en el sistema financiero, brindó un panorama alarmante sobre la realidad económica actual, calificándola como una crisis «inédita» y mucho más profunda que las anteriores. Según el directivo, el rasgo distintivo de este momento es la pérdida de capacidad de repago de los asalariados, lo que ha disparado los índices de morosidad a niveles históricos.
De la inversión a la subsistencia
Uno de los puntos más crudos de la entrevista fue la descripción del cambio en el destino de los fondos solicitados. Mientras que en años anteriores los clientes buscaban créditos para inversión, refacción de viviendas o cambio de vehículos, hoy la realidad es otra: «Todo es cancelación de pasivo», afirmó Montoya. La gente recurre al sistema financiero para pagar otras deudas o, en muchos casos, simplemente para poder comer.
Este fenómeno se refleja en las estadísticas de la provincia: de cada 10 propuestas crediticias que recibe la entidad en San Luis, solo se puede acordar una o dos. «Históricamente la proyección era de un 50% de operaciones liquidadas; hoy es 90 contra 10», detalló, subrayando que la capacidad de pago es prácticamente nula para gran parte de la población.
Sobreendeudamiento y el rol de las tarjetas
Montoya destacó que existe un sobreendeudamiento marcado, especialmente en el sector de empleados públicos, quienes arrastran saldos de tarjetas de crédito convertidos en préstamos a plazos muy largos (de 36 a 70 meses) con el agente financiero provincial. Ante la imposibilidad de acceder a nuevos créditos, las familias recurren al pago mínimo de la tarjeta, una práctica que el directivo y los analistas del programa calificaron como «fulminante» debido a las altísimas tasas efectivas anuales.
El mercado laboral como termómetro
La crisis no solo se ve en los balances, sino también en la calle. Montoya relató que, ante una reciente convocatoria para un puesto de cajero en una nueva sucursal, se registró una cantidad de postulantes nunca antes vista en pocos días. Lo más preocupante es el perfil: personas con mucho potencial y experiencia que han perdido sus empleos estables en los últimos meses.
Un llamado a la acción política
Finalmente, el gerente de Montemar lanzó una fuerte crítica a la falta de definiciones claras por parte del Banco Central y el Gobierno Nacional. Si bien reconoció que se habla de bajar la inflación, cuestionó la falta de políticas para reactivar el crédito y recuperar la capacidad de ahorro del argentino medio.
Ante este escenario de incertidumbre, la entidad ha decidido enfocarse en el replanteo y refinanciación de deudas a tasas accesibles para evitar la caída total de su cartera, instando a los clientes a acercarse de manera presencial para buscar soluciones personalizadas antes de entrar en una mora irreversible.

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