Caso Abel Ortiz: declaraciones contradictorias en los testimonios

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La justicia busca encontrar entre las contradicciones de los testimonios la pieza clave para resolver el caso que mantiene en vilo a la provincia y provoca escozor en las filas policiales y en la propia justicia, puesto que desde el poder político se ejercen fuertes presiones para que el caso se esclarezca, llegándose incluso a ofrecer una recompensa de 100 mil pesos a quien aporte información veraz sobre el paradero de este joven.

Testimoniales, careos, reconstrucción de los últimos momentos en que Abel Ortiz mantuvo contacto con los involucrados en la causa, abogados y fiscales, rodean a los testigos tratando de encontrar una argumentación que dilucide la enigmática desaparición del joven, de la cual transcurrieron más de tres meses.

Mientras avanza la investigación judicial por el Caso Ortiz, Alejandra Espinoza, ex pareja del joven desaparecido el 16 de septiembre, habló con El Mercedino de la Villa.

Aguardó durante horas, sentada sobre uno de los bancos frente del Juzgado de Instrucción Correccional y Contravencional. Dentro de la sala de audiencias María Vásquez, su amiga, prestaba declaración testimonial, junto a Nancy Calderón. Las tres mujeres debían declarar sobre lo que hicieron las últimas horas del último día que Abel Roque Ortiz dio señales de vida.

En diálogo con El Mercedino…, Alejandra habló sobre la investigación, el accionar policial y la intencionalidad de encontrarla culpable a pesar de no haber pruebas que la incriminen con la desaparición de Abel. “Hubo una sola línea investigativa y fue dirigida hacia mí”, dice sin dudar Alejandra.

-¿Cómo ha llevado la investigación la policía y la justicia?

-Me han hecho todas la pericias, allanamientos, he dado mi testimonio Y todo dio negativo y todavía siguen indicándome, yo estoy como la familia de Ortiz, pienso lo mismo que ellos, quiero que aparezca, si supiera algo lo diría. Yo creo que si abrís una cajonera y no encuentras nada deberías abrir otra, nunca supe qué pasó con las cámaras de seguridad, nos secuestraron todos los teléfonos pero tampoco encontraron nada, en el colchón me extrajeron tan solo 1 cm de sangre, pero dijeron: “Encontramos sangre en el colchón de la ex, no una gota superficial en la tela del colchón”. La Brigada de Investigación se llevó a Ceferino Villegas, el padre de mi hija. En plena calle Centenario y Av. Origone le atraviesan la camioneta, le quitan la moto, lo suben y se lo llevan, una vez que llegaron, le sacan la zapatilla, le ponen agua en los pies, fue golpeado en los riñones , le colocaron un revolver en la cabeza mientras le decían “te vamos a matar”, fiscalía no le quiso tomar la denuncia porque no tenía marcas, tuvimos que recurrir a mi abogado , si bien no le dejaron marcas, la tortura psicológica que le hicieron es muy grave, le decían : “Si queremos plantar pruebas te la plantamos”, a mí no me trataron mal porque yo siempre fui con mi abogado,

porque siempre me acusaron, nunca fue una búsqueda de paradero esto, fue la búsqueda de un muerto.

-Respecto a la actitud del gobernador Claudio Poggi sobre el caso, ¿cuál es tu opinión?

-Yo lo tomé bien, porque puede haber algún tipo de resultado, pero también se han allegado a mi casa familiares de otros casos, de víctimas que ya han sido comprobadas como muertas cuyos asesinatos nunca se resolvieron y nunca les importó, ni tuvieron transcendencia esas causas como ha tenido ésta.

-¿Durante los años que conviviste con Abel viste alguna situación que lo pudiera poner en riesgo, había alguien que le pudiera hacer daño, es cierto que vos eras informante de la policía?

-Yo no sabría decir si él tenía enemigos y tampoco voy a injuriar a nadie porque lo sufrí en carne propia y es muy triste.Nunca fui informante de la policía, como dijo Acevedo, si bien lo entiendo porque estaba con su mujer, yo lo que tenía con él es una relación de amantes, la cual comenzó después de mi separación con Abel.

Lo cierto es que el caso mantiene en vilo a la provincia y provoca escozor en las filas policiales y en la propia justicia, puesto que desde el poder político se ejercen fuertes presiones para que el caso se esclarezca, llegándose incluso a ofrecer una recompensa de 100 mil pesos a quien aporte información veraz sobre el paradero de este joven.

Fuente: El Mercedino de la Villa