En San Luis la temporada empezó muy floja y el gobierno retoca los números para que cierren

42

Paradores vacíos, pocos vehículos y servicios de ómnibus casi sin refuerzos son el símbolo de este enero. Según datos de los propios hoteleros, hubo un 40 por ciento menos de gente que en el mismo mes del año pasado. Con precios elevadísimos y poca diversidad de actividades, San Luis se encuentra a punto de perder una temporada.

La temporada habla por sí sola, los principales destinos provinciales no tienen la asistencia que desde el gobierno se esperaba. El panorama se replica en todas las localidades, a pesar del intento del Ejecutivo por “inflar” las cifras.

Sin una política propia de desarrollo turístico e “importando” actividades de otras provincias, San Luis quedó relegada en la elección de los viajeros que escogieron la costa Bonaerense y las sierras Cordobesas como principales destinos.

Los operadores políticos atribuyen la caída a la pérdida de la identidad propia de cada destino local. Mientras el gobierno gasta fortunas en traer ofertas foráneas, como el carnaval y el tour, los sitios turísticos del interior se caen en pedazos por la falta de servicios y el abandono. Esto sucede en Potrero de los Funes, donde la costanera se muestra muy deteriorada, sin luces y con espacios verdes donde proliferan las malezas y la basura.

Los mismo ocurre con los distintos diques, donde la falta de acciones y la creciente contaminación, debido a la masiva cantidad de residuos cloacales que se vuelcan en los mismos, ha alejado la atención de los visitantes.

Cifras infladas

Esta semana, la ministra de Turismo y Las Culturas, Liliana Bartolucci salió a dar nuevas cifras, luego del relevamiento que este medio realizó en los principales hospedajes. Según la funcionaria, la ocupación hotelera de la segunda quincena de enero superó el 90 por ciento. Pero los datos vertidos desde el gobierno no se condicen con la realidad.

Si uno recorre la provincia, se encuentra con un panorama flojo respecto a otros años y la temporada cerraría con solo un 30 por ciento corresponde a turistas y el otro 60 a personalidades del Tour de San Luis.

Una estrategia bastante utilizada por el gobierno es hacer pasar la temporaria ocupación del Tour como dígitos formales. Si se contabilizan, el total de los equipos, los ayudantes, la prensa internacional y los agentes, la suma va a ser favorable respecto a la cantidad de plazas hoteleras completas.

Pero esto no se condice con la realidad, ya que todos los asistentes a la vuelta ciclística son “invitados” o “subsidiados” por la provincia y los ingresos que generan no son ni la mitad de lo que sale poner en marcha la carrera.

Los números, denotan la ineficacia del Ejecutivo a la hora de incorporar una oferta turística a la altura de las circunstancias nacionales. Mientras la costa recibe 2500 autos por hora, los comerciantes puntanos suspiran por las escasas ventas y la inexistente oferta local.

Ni el tour ni el carnaval sustentan sus propios gastos, la mayoría de los paseantes eligen disfrutar de estas propuestas en los sitios donde surgieron inicialmente y que forman parte de la tradición. Para las comparsas, viajan hasta Brasil o al Litoral argentino. Mientras que las vueltas ciclísticas se multiplican en todo el país.

Lo mismo ocurre con el Cabildo de La Punta, es espacio casi inutilizado por la gestión municipal que no recibe la cantidad de turistas que se pensaron al momento de su construcción.

Sin seguridad

Otro punto clave para explicar la floja temporada radica en la falta de un operativo de seguridad serio. Mientras en Buenos Aires, el gobernador Daniel Scioli decretó el Operativo Sol, con más de 15000 policías distribuidos por todo el partido de La Costa. Mientras que en la provincia, la fuerza hundida en una grave crisis institucional no realizó una planificación ideal para garantizar seguridad.

Los técnicos del programa Carburando lo vivieron personalmente, cuando de la puerta de un hotel céntrico les desvalijaron los camiones destinados a la transmisión satelital. La creciente ola de robos preocupa no solo a los puntanos que la padecen todos los días, sino también a los que llegan a visitar la provincia.

Rutas

El estado de las rutas y la importante suba en los peajes son otro elemento que produjo una merma de visitas en las localidades del interior. En las redes sociales decenas de personas críticaron los cortes por obras en las rutas 7 y 146, que producen un caos vehicular, en los horas pico, y afectan la circulación por la zona.

A pesar del trabajo constante de los puntanos, el gobierno se esfuerza en traer fórmulas de afuera, olvidando el arraigo y la historia de la provincia.

Redacción San Luis Opina