Las Marchas, la Hipocresía, la Mentira y la (In)Justicia

El Observatorio de Derechos Humanos Municipal considera absolutamente necesario realizar algunas reflexiones sobre los sucesos de las últimas jornadas, ocurridas en nuestro país y en nuestra provincia.

El día 18 de este mes, parte de la sociedad argentina se movilizó convocada por miembros del Poder Judicial bajo la consigna de solicitud de Justicia. Resulta al menos curioso que sean los integrantes del poder del Estado facultado para impartir justicia, los que reclamen precisamente por su propia tarea constitucional. Pero además, resulta demasiado llamativo que entre los concurrentes se encontraran la mayoría de los precandidatos presidenciales de diferentes partidos de la oposición política. Y, por supuesto, que esos mismos dirigentes mostraran rostros festivos, cuando se suponía que era un acto de duelo y recogimiento por el fallecimiento del fiscal Alberto Nisman.

También, como en oportunidades anteriores, fueron visibles y mostrados enfáticamente por los medios de comunicación dominantes, los carteles con leyendas agraviantes y ofensivas hacia la figura presidencial y miembros del gobierno nacional. Esto muestra claramente, la indudable libertad de expresión que existe en el país y que desde esas mismas manifestaciones, paradojalmente, es reclamada.

En Democracia, es un derecho ineludible exponer las ideas y propuestas, las críticas con sus argumentos, es un derecho básico participar de actos y marchas, es un derecho reclamar y solicitar. Pero, ante este tipo de manifestaciones surge la duda acerca de los verdaderos propósitos y objetivos de la convocatoria.

En San Luis, se observó la participación de cientos de ciudadanos marchando en adhesión a las consignas nacionales de ese 18 de febrero. Al frente de la manifestación, estaba el gobernador de la provincia y gran parte de su gabinete. ¿No sería necesario que los que dirigen los destinos de esta provincia desde hace casi treinta y dos años se interpelen a sí mismos por los innumerables casos que en San Luis siguen impunes? ¿No llama la atención que ese mismo día en la mañana en el edificio de Tribunales, mientras se hacía silencio en su interior por el fiscal Nisman, afuera familiares reclamaban por los casos no investigados por el Poder Judicial de la provincia? ¿No deberían preguntarse algunos dirigentes partidarios que responsabilidad poseen en los trágicos hechos de diciembre de 2001, cuando dirigían los destinos del país?

Por supuesto, cada uno de los asistentes y, fundamentalmente los que tienen responsabilidad en el gobierno provincial u ocupan bancas legislativas provinciales o nacionales, cabría reflexionar y expresarse sobre qué actitud se asumió cuando las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo marchaban durante la Dictadura Cívico Militar y durante los gobiernos constitucionales. Como se obró cuando esas Mujeres reclamaban por sus hijos y nietos y eran reprimidas salvajemente por las fuerzas dictatoriales o por la policía en gobiernos elegidos por voluntad popular.

La Hipocresía esconde motivos reales, es un tipo de Mentira o pantalla. Es un disfraz democrático, cuando en realidad los dirigentes participantes forman parte de un entramado mediático, judicial, político, económico y financiero nacional e internacional que busca desestabilizar al poder ejecutivo nacional y retroceder en los derechos alcanzados en los últimos años. Los convocantes, que no representan a todos los integrantes del Poder Judicial, son opositores a los proyectos que han intentado equilibrar los poderes y disminuir los privilegios que ostentan, en lo impositivo, en la manera de designación y en el nulo control con que realizan su tarea.

Argentina es un ejemplo en el mundo respecto a la política de estado sobre Memoria, Verdad y Justicia, a partir del año 2003. No es así, indudablemente en San Luis; más de 40 casos siguen esperando respuesta de los tribunales provinciales de la democracia. Además, es evidente que el gobierno de esta provincia no ha propuesto ni desarrollado políticas de Memoria respecto a los acontecimientos de la Dictadura Cívico Militar; al contrario, su accionar se asienta en el olvido y la desmemoria.

Por eso, la Hipocresía es tan parecida a la Mentira y las dos conducen a la Injusticia.

Fuente: Prensa Municipalidad de San Luis

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